LA PAZ, 14 de diciembre (PL). — La voluntad de diálogo de los
dirigentes cívicos y prefectos que abogan por la autonomía permanece a
prueba hoy, después de que el gobierno boliviano invitara a un debate
público para solucionar los conflictos que los mantiene enfrentado.
La invitación fue hecha por el vocero presidencial, Alex Contreras,
en rueda de prensa la víspera en la que convocó a los promotores de la
autonomía en la denominada "media luna" (Santa Cruz, Pando, Beni,
Tarija) a iniciar un diálogo de cara al pueblo.
Contreras también convidó a los constituyentes y partidos políticos
con representación parlamentaria de la oposición a negociaciones
públicas, en las que se encuentren propuestas al conflicto de los dos
tercios.
El portavoz lamentó el doble discurso utilizado por la oposición,
los cívicos y prefectos del oriente para evitar el diálogo.
Inicialmente rechazaron el carácter originario de la Asamblea
Constituyente, después iniciaron huelgas de hambre por horas en
defensa de la "democracia" y el respeto a los dos tercios, y
finalmente el carácter autonómico independentista, resumió.
El problema es que la oposición, aparentemente huye al debate, a
las negociaciones y al diálogo desde hace más de tres semanas.
Nosotros creemos que la única forma de encontrar soluciones es
conversar, afirmó Contreras.
Reiteró, además, que el Gobierno no se opone a la consolidación
autonómica en el país, pero que la forma no les corresponde definir a
los cívicos, prefectos o al gubernamental Movimiento Al Socialismo
(MAS), sino a la Asamblea Constituyente.
Mientras, el país camina hacia una etapa crucial este 15 de
diciembre, fecha en la que están programados los cabildos
autonomistas, convocados por dirigentes cívicos y departamentales de
Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija.
El gobierno ha dicho que rechaza dichas demandas por considerarlas
separatistas y de nefastas consecuencias para el país, pero ha
prometido que no impedirá los encuentros de los pro autonomistas.
Han sido los movimientos sociales, centrales sindicales y
organizaciones indígenas, quienes decidieron enfrentarse a los
opositores de derecha, organizado marchas por diferentes ciudades del
país y convocando a cabildos paralelos para este día 15.
Asimismo, el ministro de la presidencia de Bolivia, Juan Ramón
Quintana, afirmó durante una rueda de prensa que el gobierno se
encuentra preocupado por lo que llamó prácticas beligerantes de los
cívicos y prefectos de la media luna.
No escondemos nuestra preocupación respecto al lenguaje y las
acciones virulentas de algunos sectores que abogan por la subdivisión,
declaró Quintana.
Apuntó que el ejecutivo está confiado en que esas expresiones no
reflejan el comportamiento de las regiones y de todas las autoridades
de los departamentos que han sido arrastrados al cabildo por algunos
pocos dirigentes.
Son grupos que piensan que pueden obtener créditos políticos de
esta situación, sectores que no pueden comprometer la voluntad de la
nación ni poner en peligro la unidad nacional, aseveró el funcionario.
No obstante las zozobras, el ejecutivo mantiene su promesa de no
reprimir o interferir con las fuerzas armadas los cabildos, pero, en
consecuencia, pidió calma y sentido común de parte de los
autonomistas.
Por otra parte el comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas,
general Wilfredo Vargas, introdujo un elemento perturbador en la
caldeada situación, cuando informó que la inteligencia militar detectó
el eventual uso de armas de guerra por algunos elementos.
Aseguró que estas personas están vinculadas a grupos radicales en
las cuatro ciudades en las que los dirigentes cívicos y políticos de
la media luna convocaron cabildos.
Esa revelación fue comunicada la víspera tras una reunión que
sostuvo con el ministro de Defensa, Walker San Miguel, en la que se
analizó la situación política del país.
Según el general Vargas, esas armas de guerra fueron robadas de la
unidad acantonada en el Puerto de Cobija y que se encuentra bajo la
jurisdicción de la Fuerza Naval Boliviana (FNB).
De acuerdo a informes de inteligencia fueron robados fusiles
calibre 7.62 mm con el fin de ser empleadas en concentraciones que
están convocadas simultáneamente en Santa Cruz, Trinidad, Cobija y
Tarija.
Los informes dan cuenta que el uso de este armamento tiene la
intención de acusar a las Fuerzas Armadas de utilizar sus armas de
reglamento contra los civiles, en especial, en la concentración que
tendrá lugar en la ciudad de Santa Cruz, advirtió Vargas.