NACIONES UNIDAS, 14 de diciembre (PL). — El
nuevo secretario general de las Naciones Unidas, el sudcoreano Ban Ki
Moon, prometió hoy ante los 192 países miembros de esta organización
sexagenaria cumplir su cargo con lealtad, discreción y conciencia.
Su discurso fue antecedido por la ceremonia formal de juramento,
que encabezó la presidenta de la Asamblea General, la embajadora de
Bahrein, Sheika Haya Arded Al Khalifa.
Ban aseguró que su prioridad cuando asuma el cargo el 1 de enero
próximo será restaurar la confianza en este magno organismo mundial.
"Trabajaré para elevar la moral, el profesionalismo, la
responsabilidad entre el personal de esta organización (y) les aseguro
que practicaré con el ejemplo", expresó el ex canciller de su país.
Con la intervención de Ban terminó un acto de unas dos horas que
tuvo casi una veintena de oradores en representación de grupos
regionales y organizaciones como el Grupo de los 77, el Movimiento de
Países No Alineados, la Unión Europea y los estados árabes.
La mayoría de esas intervenciones fueron para rendir tributo y
agradecimiento a Kofi Annan, el diplomático ghanés de 68 años que
finaliza su trabajo de 10 años al frente de Naciones Unidas.
Nacido el 8 de abril de 1938 en la ciudad de Kumasi, en Ghana,
Annan cursó estudios en su país y luego en Estados Unidos y Suiza.
Sus biógrafos señalan que mientras esperaba ser llamado para
desempeñar un cargo de contador en su país, Annan se trasladó a Nueva
York para trabajar como funcionario de las Naciones Unidas.
Desde entonces solo se separó del organismo de 1974 a 1976 para
dirigir la Compañía de Desarrollo Turístico de Ghana y participar en
la Junta de Ordenación Turística de ese Estado africano.
En su larga carrera en la ONU, Annan desempeñó diversas posiciones
en la Comisión Económica de Naciones Unidas para África en Addis Abeba
(1962), en la sede central de la ONU en Nueva York y en las oficinas
de la Organización Mundial de la Salud.
Fue jefe de Personal Civil de la Fuerza de Emergencia de Naciones
Unidas durante la guerra árabe-israelí de 1973 y desde su regreso de
Ghana hasta 1980, ocupó la jefatura de los Servicios de Personal de la
oficina en Ginebra del Alto Comisionado para los Refugiados.
En los años 1980, pasó de dirigir los Servicios de Personal en
Nueva York (1980) a director adjunto del Servicio de Administración,
director de Presupuesto (1983) y adjunto para la Administración de
Recursos Humanos (1980) durante el mandato de Javier Pérez de Cuellar.
En 1990 alcanzó finalmente el rango de subsecretario general y
comenzó entonces su labor como mediador en conflictos internacionales
al ser enviado a Bagdad tras la invasión de Kuwait por Irak.
Dos años más tarde ingresó en el Departamento de Operaciones de
Mantenimiento de la Paz, un año antes de ser nombrado secretario
general adjunto por Boutros Boutros-Ghali.
El 1 de enero de 1997, con 59 años, Annan inició su carrera como
Secretario General y poco después de recibir junto a la ONU el Premio
Nobel en 2001 fue reelecto para un segundo mandato al frente de de
este organismo mundial.
En sus palabras de despedida, el veterano diplomático agradeció el
homenaje en su honor en el salón plenario de la Asamblea General, que
le aplaudió durante varios minutos.