La
cumbre de la Unión Europea (UE) reflexiona hoy sobre su ampliación, lo
cual engloba el espinoso tema de la suspensión de las negociaciones
con Turquía, y sobre inmigración y su tratado constitucional.
Durante la cita al más alto nivel, los 25 estadistas del bloque
regional analizarán un parada en la expansión del espacio comunitario
hasta tanto no se consoliden sus bases institucionales.
El rechazo a mediados del 2005 en sendos referendos en Francia y
Holanda del tratado constitucional europeo puso en crisis el proceso
de integración de la UE y obligó a postergar el plazo para la
ratificación del referido documento hasta mediados de 2007.
Sin embargo, Rumania y Bulgaria escaparon a la veda a los nuevos
ingresos dentro de la entidad comunitaria, como si podría ocurrir con
Croacia, que debía hacerlo en 2007, y con Turquía, cuyo ingreso se
pronosticaba para dentro de 10 a 15 años.
La Comisión Europea (CE), órgano ejecutivo de la UE, sugirió este
verano la suspensión de todos los trabajos de ampliación hasta lograr
una verdadera institucionalización, antes de aceptar nuevos miembros.
Además, la CE consideró que en el futuro se debe evitar la entrada
masiva de estados al bloque, como ocurrió el 1 de mayo de 2004, cuando
se unieron Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia,
Estonia, Lituania, Letonia, Chipre y Malta.
Pero el asunto de la expansión al este de la UE crispó posiciones
dentro de esa entidad al tratar el caso turco, cuyo gobierno se niega
a reconocer a Chipre y a permitirle el acceso a sus puertos y
terminales aéreas.
Bruselas exigió a Ankara cumplir con esa condición, según estipula
un protocolo firmado en julio de 2005, el cual extiende el Acuerdo
Aduanero de Turquía con el bloque a los referidos 10 nuevos miembros.
Otro asunto delicado en la reunión será la polémica propuesta de la
CE de establecer cuotas de inmigración legal que los países
comunitarios ofrecen a trabajadores extranjeros.
Asimismo, se espera el rechazo de Gran Bretaña, Alemania y Holanda
a la iniciativa de eliminar el veto de las naciones dentro del Consejo
Europeo en temas de Justicia y del Interior.
En ese sentido, la presidencia finlandesa en este semestre del
bloque regional propondrá la firma de una declaración, en la cual los
participantes en la cumbre respalden que la idea sobre la supresión
del veto contenida en la Carta Magna europea es positiva.
Además, los asistentes a la cita en esta urbe deberán confirmar
puntos como la creación de patrullas conjuntas navales en aguas del
sur de Europa, el incremento de la capacidad de la Agencia Europea de
Fronteras (Frontex) y de los controles fronterizos.
Los dirigentes europeos deberán definir las vías para solucionar la
crisis relacionada con la ratificación de la Ley Fundamental
comunitaria, en tanto debatirán, entre otras, iniciativas para
relanzar el proceso de paz levantino