El ex canciller sudcoreano Ban Ki
Moon jurará hoy como octavo Secretario General de la ONU durante una
ceremonia que también tiene espacio reservado para homenajear a Kofi
Annan por sus 10 años en ese cargo.
El veterano diplomático ghanés será sustituido por el sudcoreano
Ban en el primer día de Año Nuevo ante las expectativas sobre las
nuevas proyecciones de este magno organismo mundial luego de ese
cambio de mando.
Ban, cuyo país fue creado en territorio ocupado por tropas de
Estados Unidos bajo bandera de la ONU durante el conflicto en la
Península Coreana, ha expresado su agradecimiento por ese hecho y ha
dicho que en esta sede en Nueva York "me siento como en casa".
A sus 62 años, Ban ha desempeñado una labor diplomática destacada
en las relaciones entre Sudcorea y Estados Unidos por sus servicios en
la embajada de Seúl en Washington y como director general a cargo de
los asuntos estadounidenses en la cancillería.
El ex canciller sudcoreano prestará juramento ante los embajadores
de los 192 Estados miembros de la ONU, quienes previamente rendirán
tributo a Annan por sus dos períodos consecutivos de cinco años al
frente de la ONU.
En esa ceremonia oficial de despedida, la Asamblea General se
propone aprobar por aclamación una resolución de agradecimiento a
quien fuera galardonado en 2001 con el Premio Nobel de la Paz.
De acuerdo con el programa oficial, Annan pronunciará una
declaración ante la Asamblea General.
En sus últimas intervenciones públicas, el saliente Secretario
General de la ONU ha aprovechado la ocasión para exponer su permanente
malestar por la invasión comandada por Estados Unidos contra Iraq en
2003 sin aprobación del Consejo de Seguridad.
La más notoria de todas tuvo lugar el lunes último en la librería
del ex presidente Harry Truman in la ciudad de Missouri. "Ninguna
nación puede sentirse segura al procurar su supremacía sobre otras",
advirtió Annan.
"Cuando la fuerza, especialmente la fuerza militar, es utilizada,
el mundo la considerará legítima solo cuando esté convencido de que
está siento utilizada para un buen propósito y de acuerdo con normas
ampliamente aceptadas", señaló.
El diplomático ghanés tambien censuró a Washington por cometer
abusos y violaciones de los derechos humanos en su llamada guerra
contra el terrorismo.
A juicio de analistas diplomáticos en esta sede, ese discurso de
Annan es una amplia condena a la ideología neoconservadora en la que
está basada la política exterior de Estados Unidos bajo la presidente
de George W. Bush.