El denominado coordinador del Plan Bush (diseñado para una
"transición" en Cuba), Caleb McCarry, más conocido por Macarrón, se
encuentra en República Dominicana para una reunión con funcionarios de
la Cancillería dominicana, con el fin de hacer propaganda contra la
Revolución cubana.
Macarrón reconoció con cinismo lo que la prensa yanki niega y que
AP textualmente repite: "Estados Unidos tiene contactos con la
oposición interna cubana" y con la mafia de Miami también, y que
definitivamente "algo está cambiando" en el país desde que el
Presidente Fidel Castro anunciara la Proclama, cuando en realidad el
cambio se dio hace 47 años.
El personaje de fantasía reconoció también su ignorancia y la de
Washington cuando, al referirse a los informes sobre la salud del
Presidente cubano, expresó que resulta difícil tener una información
verídica al respecto, por lo que preferiría no opinar.
Otro punto de interés de sus declaraciones fue el tema de la
propiedad porque puede ser muy conflictivo cuando "Cuba cambie". A su
entender, los "exiliados" quizás puedan esperar a que se establezca un
régimen democrático antes de decidir cómo arrebatarán sus antiguas
posesiones.
Evidentemente, él teme choques entre buitres por el asunto, pero
debería estar tranquilo, porque no van a regresar y las propiedades en
manos del pueblo seguirán perteneciendo a la nación toda.