A las 11:00 hora local, miles de manifestantes comenzaron a
concentrarse en torno al Memorial Salvador Allende para recordar a las
víctimas de la represión del régimen militar (1973-90). Familiares de
miles de chilenos desaparecidos o ejecutados durante la dictadura
reclamaron justicia y lamentaron que Pinochet muriera sin enfrentar
los tribunales.
"Se siente, se siente, Allende está presente" y "Pinochet murió,
Allende vive" fueron dos de las consignas más frecuentemente
repetidas.
Banderas chilenas y de partidos políticos populares, así como
velas, flores y afiches rodearon el Memorial Salvador Allende, en un
acto pacífico y ordenado pero monitoreado de cerca por fuerzas
especiales de Carabineros.
A varios kilómetros de distancia, en el barrio Vitacura, los
pinochetistas acudieron a la Escuela Militar a los funerales de su
general, quien falleció el domingo a los 91 años, de un infarto.
Familiares de Pinochet habían pedido que no asistiera nadie del
Gobierno a los actos fúnebres, pero la presidenta Michelle Bachelet
envió a Vivianne Blanlot, ministra de Defensa.
La agencia DPA informó que los seguidores del ex tirano intentaron
golpear a la Ministra y hubo también agresiones contra los
periodistas, a quienes los derechistas acusan de crear una "mala
imagen" del sanguinario general.
María José Ramudo, de Televisión Española, fue insultada cuando
trasmitía en vivo desde la capilla ardiente instalada en la Escuela
Militar. Lo mismo ocurrió con otros reporteros.