La primera, fue hace cuatro meses en este mismo hospital. Al estado
de Lara lo llaman la tierra de los crepúsculos, porque según sus
habitantes, aquí tienen lugar los atardeceres más bellos de toda
Venezuela. Pero Lucía llevaba casi 10 años sin poderlos contemplar.
Cuenta que se pasaba los días muy tranquilita en algún rincón, y
que soñaba con conocer el rostro de sus biznietos y volver a recorrer
las calles de Carora, donde siempre ha vivido.
Aunque para su padecimiento hace mucho que existe cura, nunca
intentó operarse. Ni siquiera había ido a una consulta, porque la
medicina era aquí un servicio negado a los pobres.
Por eso, al escuchar que el Gobierno bolivariano abrió este centro
con doctores cubanos, a fin de tratar los problemas de la vista sin
cobrar un centavo, les insistió a sus nietos para que la trajeran ante
ellos.
Cuando llegó, tenía un poco de miedo; pero a los 15 minutos de
entrar al salón, volvió a ver la luz y supo que podría llevar una vida
normal otra vez.
9:25 A.M.
Entre una y otra intervención quirúrgica, solo median unos
instantes. Una vez que se empieza a operar, ya no hay más descanso en
todo el día.
De los dos quirófanos, dotados de la más moderna tecnología, uno se
destina a los pacientes con pterigium, y el otro, donde acaba de
entrar Lucía, a los de catarata. El 14 de julio de este año, fue aquí
donde le devolvieron la visión de su ojo izquierdo. Ahora ha vuelto
para intervenirse el derecho.
Fidel Saúl Ricardo, oftalmólogo, casi no la recuerda porque de
entonces acá han pasado miles de pacientes por sus manos. Pero la
historia clínica es precisa. Fue él mismo quien la atendió cuatro
meses atrás.
Desde que el Hospital Oftalmológico de la ciudad de Barquisimeto,
capital del estado de Lara, abrió sus puertas en marzo pasado como
parte de la Operación Milagro, hasta la fecha, Fidel ha realizado más
operaciones que en 15 años como especialista del hospital de Holguín.
Al principio, se pensó que en pocos meses ya no habría a quien
atender. Error. La deuda social era aquí tan grande, que con el paso
de las semanas las cifras no han hecho sino aumentar.
"Todos los días se intervienen entre 120 y 140 personas de los
estados de Lara, Barinas, Falcón y Trujillo", explica Juan Carlos
Martín, director del centro. En Cuba, se desempeña como cirujano del
hospital de Morón, donde durante un año se realizan unas 500
operaciones en todo el servicio. Esa cantidad se supera aquí en una
semana.
9:45 A.M.
Primero se da un corte minúsculo, luego se elimina la catarata y se
coloca el lente. Hasta hace unos años, para una cirugía de este tipo
había que invertir entre 20 y 30 cc de anestesia, y cerrar la herida
con puntos.
Ahora, apenas se necesitan 0,5 cc y la abertura es tan pequeña que
cierra sola. Por eso la recuperación es muy rápida y el índice de
complicaciones es inferior al 1%.
Lucía Herrera lo está confirmando. Dice sentirse tan bien que desea
regresar ya a su casa. Sin embargo, deberá permanecer 24 horas aquí,
para luego asistir a la consulta postoperatoria.
Hace alrededor de una década que sus días comenzaron a apagarse,
hasta quedar totalmente ciega; pero hoy asegura que es capaz de
distinguir "hasta un piojo".
"Estoy muy agradecida del médico que me operó, es muy bueno. Todos
los cubanos lo son". El doctor Fidel se pone de pie, bebe un poco de
agua, responde un par de preguntas de los reporteros y vuelve a su
sitio.
Tiene ahora ante sí a Victoriano Rodríguez, otro venezolano humilde
para quien la Operación Milagro constituye la única esperanza de
recobrar la visión, que equivale a recuperar la vida.
Es un campesino de 75 años que adoraba el ganado y ver crecer los
sembrados. Pero las últimas veces que entró a uno de maíz, hace un
lustro, no pudo hallar la salida. Desde entonces vivía aferrado a su
cama.
En quince minutos se hace la luz.
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El Hospital Oftalmológico de Barquisimeto fue el
primero de Venezuela en abrir sus puertas a la Operación Milagro.
En total, son 13 los centros similares en todo el país. Más de 290
000 venezolanos ya han sido intervenidos entre esas instalaciones
y las de Cuba. La actividad es apoyada por miles de especialistas
que realizan una pesquisa casa por casa para determinar los casos
a operar. El ritmo de trabajo y la calidad de las cirugías, augura
que en un futuro cercano el país podrá declararse territorio libre
de ceguera prevenible. |