—
Una agencia de Naciones Unidas dedicada a desactivar minas informó que
el Ejército israelí sembró nuevos artefactos de ese tipo en el
territorio libanés durante la agresión efectuada en julio pasado,
informó hoy Radio Beirut.
La organización que opera en el sur del país árabe reportó que a
consecuencia de esos ingenios del modelo personal, tres militares, un
libanés, un bosnio y un británico sufrieron heridas cerca de Deir
Mimas, en las inmediaciones de la frontera con Israel.
Tanto el bosnio como el británico quedaron mutilados.
Un vocero citado por emisora afirmó "se trata de la primera prueba
de la presencia de nuevas bombas antipersonales sembradas por el
Ejército israelí en el curso de la guerra de julio y agosto".
Este incidente, ocurrido con los gendarmes al servicio de Naciones
Unidas, es uno más de la cadena de accidentes ocasionados por el
armamento utilizado por Tel Aviv durante el conflicto, en el que la
población civil es la más amenazada.
La radioemisora recordó que el pasado 11 de noviembre un agricultor
libanés murió y otro resultó herido al estallar una bomba de racimo
lanzada por el Ejército Israelí durante la agresión, la cual se
prolongó por 34 días.
La víctima fatal fue identificada como Mohammed Rizk, de 36 años de
edad, que recogía aceitunas en su granja en la sureña villa de Kfar
Rumman junto a otro campesino.
El Ejército israelí bombardeó el Líbano donde murieron más de mil
300 personas, la mayoría civiles, y centenares resultaron heridas. Tel
Aviv pretextó que intentaba rescatar a dos de sus soldados en poder de
las milicias del partido Hizbalá (Partido de Dios).
Finalizada la invasión se reportaron 23 personas muertas y más de
137 lesionadas por la explosión de bombas de racimo.
La misma fuente subrayó que aviones israelíes saturaron el sur de
Líbano con bombas de racimo en las 72 horas finales de la guerra,
dejando decenas de miles que no explotaron.
La cúpula castrense de Tel Aviv también admitió que utilizó bombas
de fósforo blanco, lo cual ocasionó severos daños a la población no
beligerante.
Según grupos humanitarios contra el Líbano fueron lanzados más de
cien mil de estos artefactos, incluso Israel ya sabía que se aprobaría
la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, la cual pondría
fin al conflicto.