Esa fue la nota más alta de la cuarta ronda del Internacional
Capablanca In Memóriam de Ajedrez, en el hotel capitalino Habana
Riviera, que cumplirá su primera mitad del calendario.
Existía gran expectativa por ver en acción a esos dos
representantes de la desaparecida escuela soviética, y de la elite
mundial, dueños de ciertos cánones tácticos y estratégicos
convergentes y que se conocen al dedillo pues han integrado las
nóminas en diferentes torneos de renombre en el orbe.
Planteada la Defensa Nimzoindia ambos trebejistas se enfrascaron
en una tenaz lucha, pero en la movida 38 y tras casi cuatro horas de
juego, Bareev, que solo acumula una raya, miró por última vez el
tablero, ladeó su cabeza y tendió su mano derecha al ucraniano que
devolvió la felicitación bajo el aplauso de una nutrida afición en
el salón Gelabert.
"Vencida casi la apertura, Ivanchuk entregó un peón central y
creó alternativas de movilización rápida para tomar la iniciativa.
Luego halló la suficiente compensación con el dominio de la columna
central y la acción coordinada de sus piezas logrando con ello que
esa iniciativa se tradujera en acciones más directas sobre el rey
adversario", comentó a Granma el Maestro FIDE Danilo Buela,
del Instituto Superior Latinoamericano de Ajedrez.
Con este resultado, su segundo éxito con piezas negras, el líder
del Elite llegó a las 3.5 unidades, y algunos opinan que la
diferencia que exhibe podría ser definitoria.
El encuentro Leinier (2)-GM Lázaro Bruzón, 2 648, (1.5), tuvo
resultado dividido en 36 de una Ruy López, y lo mismo ocurrió entre
el GM Kamil Miton, 2 638, (POL-2) y el GM Jesús Nogueiras, 2 554
(2), en 37 de una Defensa Francesa. (Entre paréntesis el acumulado
después de la cuarta fecha de la víspera).