Demostraciones con alto rigor artístico de bailes y cantos
folclóricos exhibió en la ciudad de Guantánamo Zenaida Armenteros,
Premio Nacional de Danza '2005, al impartir una clase magistral a
exponentes de esa manifestación en esta ciudad oriental.
La diva mostró su excelente preparación y magisterio a danzarines
de los conjuntos Onilé, de la provincia de Las Tunas, y a los
colectivos Danza Fragmentada y Danza Libre, de Guantánamo, invitados
a los festejos por el XII cumpleaños del Ballet Folclórico Babul,
exponente del legado francohaitiano y afrocaribeño en la Isla.
Armenteros, fundadora del Conjunto Folclórico Nacional, exhibió
además su maestría artística al intervenir junto a la centenaria
Tumba Francesa Santa Catalina de Ricci o Pompadour, de Guantánamo,
en una actuación en el céntrico parque José Martí, de esta urbe.
Llevo los ritmos y balies cubanos y africanos en la sangre, los
cuales inculco a las nuevas generaciones de danzarines y cantantes
que se inclinan por lo folclórico, dijo a la Armenteros, acreedora
de innumerables premios en Cuba y en el extranjero, entre estos el
Collar de Plata, en Francia; y el Templo de Oro, en Italia.
Iniciado el pasado jueves en Guantánamo, el homenaje a Babul
celebra también los 50 años de vida del cantante y director
artístico Hugo Oslé, natural de esta provincia y reconocido por sus
significativos aportes al desarrollo de la cultura cubana.
Esa agrupación la componen 37 artistas, entre músicos, cantantes
y bailadores, y cultivan además los géneros autóctonos de la región
más al oriente de Cuba: Changüí, Nengón, Quiribá, Tumba francesa, e
incorporan otras manifestaciones danzarias que conforman el amplio
abanico del baile en el archipiélago.
Al vasto repertorio de medio centenar de coreografías
interpretadas por Babul, se añaden las tituladas El creol y
Misericordia, mostradas en reciente gira nacional.