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La denuncia de medios de prensa alternativos colombianos contrasta hoy
aquí con el silencio de los grandes monopolios de la información sobre
la detención del corresponsal del canal multinacional Telesur, Freddy
Muñoz.
Esos periódicos y agencias digitales o de reducida circulación
prosiguen su rechazo al arresto de Muñoz, bajo los presuntos cargos de
terrorismo y rebelión.
Sin embargo, Prensa de frente, El compañero o Tribuna Roja, entre
otros, aseguran que la captura del periodista colombiano por agentes
del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) constituye una
violación de la libertad de prensa y al derecho a informar.
Asimismo, aseguran que el organismo de inteligencia, adscrito a la
Presidencia colombiana, lo que busca es acallar las denuncias sobre
las múltiples atropellos cometidos por el propio DAS, la Policía y el
Ejército nacionales y otros organismos de este país.
Esos medios indican que de los supuestos atentados en los
departamentos de Atlántico y Bolívar de los que se acusa al periodista
no existe proceso previo.
Además, prosiguen, Muñoz es señalado de cometer esos delitos por
dos o tres personas acogidas a beneficios por delación, quienes lo
identifican a partir de sus apariciones en televisión.
Por ello, los periódicos y agencias aseguran que se desmoronará el
montaje contra el periodista colombiano, a la vez que exigen su
inmediata liberación, al estimar una infamia las falsas acusaciones
con las cuales se pretende coartar la libertad de prensa.
Eso no es nada nuevo en Colombia, recuerdan los medios de prensa,
pues es conocido que este país resulta uno de los más peligrosos para
ejercer el periodismo y que ocupa uno de los primeros lugares en el
mundo en cuanto al asesinato de comunicadores.
Incluso, revelan, sobre muchos de los reporteros de sus propios
periódicos y agencias pesan amenazas de muerte y por ello tienen que
trabajar en la clandestinidad, permanecer ocultos o utilizar
seudónimos.
Por otra parte, una recopilación de los trabajos de Muñoz,
divulgados por Internet, refleja sus denuncias sobre la situación en
Colombia, que para esos medios de prensa resulta la causa de su
arresto, a fin de acallarlo.
Entre esos reportajes destacan la polémica por la identificación
del supuesto cadáver del ex jefe de las paramilitares Autodefensas
Unidas de Colombia (AUC) Carlos Castaño, la falta de compromiso del
gobierno con el canje de prisioneros con la guerrilla.
También, prosigue, el rechazo de la Sociedad civil colombiana a la
postura del presidente Álvaro Uribe respecto al Acuerdo Humanitario
(canje de prisioneros) y las acusaciones de narcotráfico contra el
director de la Policía Nacional, general Jorge Daniel Castro.