BEIRUT, 23 de noviembre.
— El latente conflicto libanés manifestó un nuevo espasmo hoy durante
las exequias del ministro de Industrias, Pierre Gemayel, muerto en un
atentado en el sector cristiano de esta capital 48 horas atrás.
Según Prensa Latina, decenas de miles de personas, en su mayoría católicos orientales
transportados desde el Monte Líbano, se aglomeraban en los alrededores
de la catedral San Jorge de los Maronitas, convocados por la familia
del difunto, un importante clan político derechista.
La muerte de Gemayel, 34 años, está siendo utilizada para movilizar
a los sectores opuestos al presidente Emil Lajud, también cristiano
maronita, pero de sensibilidad nacionalista.
Por su parte, el gobierno del primer ministro Fuad Siniora,
musulmán sunita, decretó tres días de duelo nacional y el cierre hoy
de los comercios, escuelas e instituciones, acatado en ambos sectores
de esta capital, donde la tensión es tangible.
La agudización del conflicto libanés, originado en la repartición
del poder sobre bases confesionales impuesta por Francia al fin de su
dominación colonial augura tiempos tenebrosos para el país, devastado
por una reciente agresión militar israelí.