— El líder insurgente iraquí Moqtada al Sadr agregó otra razón a su
oposición a la presencia de militares estadounidenses, a los cuales
acusó de matar hoy a cuatro civiles que viajaban en un ómnibus.
Una patrulla atacó a las 06:00 un minibús que transportaba
trabajadores de Ciudad Sadr, dijo un comunicado leído por un portavoz
del dirigente político chiíta, enemigo jurado de la ocupación
castrense norteamericana.
Otras fuentes complementaron la información con datos según los
cuales ocho personas, dos de ellas mujeres, fueron alcanzadas por los
disparos.
Ciudad Sadr es una población satélite del este capitalino en la
cual residen miembros de la mayoritaria comunidad musulmana chiíta
iraquí y terreno peligroso para las tropas norteamericanas y
gubernamentales.
Precisiones de medios enterados dijeron que la fuerza realizaba
tareas de búsqueda de un soldado de origen iraquí naturalizado
estadounidenses secuestrado la semana antepasada en un barrio
capitalino.
El texto fue difundido después que un vocero militar admitiera la
muerte por ataques de la resistencia de tres soldados estadounidenses
en la provincia de al Anbar, escenario de frecuentes operaciones
contra las tropas extranjeras y el ejército nacional.
Mientras, informaciones sobre la inesperada llegada a Iraq del
vicepresidente norteamericano, Richard Chenney, para festejar con las
tropas el Día de Acción de Gracias, fueron desmentidas por su oficina
en Washington.
Aunque fuentes informativas, que no fueron Prensa Latina, dieron
como hecha la presencia de Chenney, su portavoz Megan McGinn dijo que
el vicemandatario ni se encuentra en el país árabe, ni piensa viajar a
él.
Los reportes de la llegada de Chenney fueron difundidos a partir de
una información de la televisora oficiosa Al Iraquiya.