Dice un informe de Naciones Unidas que entre septiembre y octubre
el número de víctimas mortales ascendió a 7 054, de las que al menos 4
984 murieron en Bagdad, la mayoría de ellas por heridas de bala.
A ello se suma que desde la invasión cerca de dos millones de
personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y, de ellos,
más de un millón y medio buscaron refugio fuera de Iraq, según el
informe, que alerta del deterioro de la situación de las mujeres y el
aumento generalizado de la pobreza y la inseguridad.
Con respecto al número de civiles heridos, la ONU calcula que en
septiembre fueron 3 481 y en octubre 3 944.
El informe también detalla que al final del pasado octubre había 29
256 personas detenidas sin acceso a un adecuado proceso judicial.
Mientras tanto, siete miembros de un equipo de seguridad
fallecieron a causa de una explosión en la ciudad iraquí de
Alejandría, situada 60 kilómetros al sur de Bagdad, reveló la policía
local. Los guardias vigilaban el complejo de edificios Hitin,
propiedad del Ministerio de Industria, cuando un artefacto explosivo
estalló en las inmediaciones.