Ni la lluvia ni el frío impidió que los
participantes en el XVI mundial masculino de voleibol recordaran a
las víctimas de la bomba atómica en el Museo de la Paz de esta
ciudad, donde hace 61 años Estados Unidos lanzó el mortal artefacto.
Asistieron las delegaciones de Cuba, Bulgaria, Brasil, Italia,
Francia, Alemania, Estados Unidos y República Checa, del grupo F y
en nombre también de los que integran el E, Serbia y Montenegro,
Polonia, Rusia, Japón, Puerto Rico, Canadá, Argentina y Túnez, que
jugarán en Sendai.
Rubén Acosta, presidente de la Federación Internacional de
Voleibol, depositó una ofrenda floral, gesto que igualmente tuvieron
los capitanes de cada equipo de la llave F, envueltos en la segunda
ronda del torneo mundialista, que tendrá lugar del 25 al 29 próximos
aquí y en Sendai, ubicada en el norte del archipiélago nipón.
También estuvieron presentes los miembros del Comité de Control
de la FIVB, así como el grupo de árbitros internacionales que
trabajarán en esta llave. La ceremonia concluyó con un minuto de
silencio a la memoria de las víctimas.
Los visitantes desafiaron el mal tiempo acabados de llegar unos
de Fukuoka, otros de Nagano —sede de la fase preliminar—para rendir
tributo a las más de 130 mil personas que murieron en Hiroshima en
aquella tragedia sin precedentes y que tres días después se
repitiera en Nagasaki, donde perecieron unas 66 mil.
El Museo de la Paz, construido en 1955, es legado a las nuevas
generaciones para que no escatimen esfuerzos por prevenir semejantes
catástrofes y a la vez mensaje de armonía entre todos los seres
humanos.
Nadie que observa el esplendor de Hiroshima, ubicada en la bahía
de Honshú, puede imaginar que la Ciudad del Agua fue víctima
injustificable de una explosión que arrasó a más de 10 kilómetros
cuadrados, cerca del sesenta por ciento de esa atractiva urbe.
Miles de personas visitan el Parque de la Paz, que además del
Museo incluye monumentos, la llama eterna y lo único que
increíblemente quedó en pie. Es un complejo devenido en llamado
mundial a la paz duradera y a la abolición de las armas nucleares.
El Museo, proyectado por Kenzo Tange, ocupa el lugar exacto donde
estalló la bomba atómica y en él se aprecia la maestría constructiva
de este arquitecto japonés, uno de los pioneros en el empleo de
hormigón armado, material moderno más apropiado para la construcción
en Japón, donde los terremotos son frecuentes y el uso de acero y
vidrio está muy limitado.
Tras concluir el homenaje a las víctimas de la bomba atómica, los
ocho elencos que buscarán las seis plazas para la ronda final en
Tokio, marcharon a diferentes canchas a realizar su primer
entrenamiento aquí.
Los cubanos lo hicieron precisamente en la que será sede de esta
llave, el centro deportivo de la Prefactura (Provincia) de
Hiroshima.
Este viernes habrá una jornada dedicada a la reunión técnica y a
la conferencia de prensa con los directores de los equipos, mientras
los jugadores prosiguen su preparación.
Cuba debuta el día 25 frente al invicto Bulgaria a las 11 de la
mañana (hora local) y rivalizará los días sucesivos con Italia (26,
6 p.m.), República Checa (28, 6 p.m.) y Estados Unidos (29, 11
a.m.).