Cuba llamó hoy en la capital al enfrentamiento del crimen
organizado por los Estados y las sociedades, donde gana fuerza ese
fenómeno amparado por la apatía institucional, la ausencia de
políticas socioeconómicas efectivas y la corrupción.
En esta segunda jornada del Encuentro Internacional de Ciencias
Penales, las fiscales cubanas Odilia Casallas y Belkys Calderón
vincularon ese delito a la búsqueda de ganancias a toda costa propia
del neoliberalismo, condicionador del tráfico de obras, órganos
humanos, niños, drogas y personas.
La juristas consideraron impostergable la integración mundial
mediante el enfrentamiento penal y estrategias en el orden social y
cultural ante este fenómeno caracterizado por la autorenovación de
personas, la coacción y la violencia como métodos por excelencia.
Significaron la política socioeconómica y cultural de Cuba, donde
la amplitud de fuentes de empleo e índices de desocupación por debajo
del dos por ciento, devienen barrera ante este delito, presente, sin
embargo, mediante el tráfico de personas hacia EE.UU. debido a la Ley
de Ajuste Cubano aprobada por la norteña nación en 1966.
Esa criminal Ley estimula a naturales de la Isla a travesías
riesgosas en busca de prometidas ventajas de empleo y residencia en
Estados Unidos.
Esta tarde, operadores de justicia de una veintena de países
conocerán matices de la lucha contra el terrorismo y su impacto en los
derechos humanos.
También se expondrán al auditorio las manifestaciones de Terrorismo
de Estado contra Cuba, donde más de tres mil personas murieron y más
de dos mil quedaron incapacitadas tras casi medio siglo de sabotajes
organizados por grupos de extrema derecha radicados en Miami con el
respaldo de sucesivas administraciones de EE.UU