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— Las agrupaciones opositoras Poder Democrático Social (PODEMOS) y
Unidad Nacional (UN) son cuestionadas hoy aquí por la decisión de sus
legisladores de abandonar las sesiones sobre una Ley de Reconducción
Comunitaria de la Reforma Agraria.
Sectores populares y funcionarios de gobierno aseveran que con esa
maniobra, acordada la víspera en una reunión de la bancada del ex
gobernante Jorge Quiroga, PODEMOS muestra abiertamente su postura del
lado del modelo neoliberal y en defensa del latifundio.
Sobre el tema, el vocero presidencial, Alex Contreras, explicó a
Prensa Latina que esos grupos minoritarios también se oponen a otros
proyectos legislativos, como el referido a la necesidad de fiscalizar
la gestión de los prefectos (gobernadores).
Contreras señaló que el ejecutivo tiene pruebas de miembros de
PODEMOS y de otros partidos tradicionales propietarios de grandes
extensiones de tierra con fines especulativos, lo cual muestra su
temor de que estas sean expropiadas para beneficio de las mayorías.
Acerca de la postura de PODEMOS y UN de dejar sin quórum al Senado
y paralizar sus actividades, el presidente Evo Morales señaló que
evitar la aprobación de una ley encaminada a la justa redistribución
justa de la tierra es una actitud dictatorial.
En declaraciones a la cadena televisiva CNN, Morales denunció que
replegar a los senadores que defienden el latifundio es también
"atentar contra la democracia".
El mandatario señaló que en su momento el pueblo y el mundo
juzgarán a quienes en Bolivia boicotean el proceso de cambios y
ratificó que su gobierno continuará con las medidas que favorecen a
todos los bolivianos, sin exclusiones.
Acerca del proyecto legislativo sobre tierras explicó que el
movimiento campesino, indígena y originario, junto al ejecutivo,
apuestan por una distribución equitativa de las parcelas.
Recordó que de 1980 a 1990, un 10 por ciento de los bolivianos
poseía cerca del 80 por ciento de las tierras cultivables, mientras el
70 por ciento de la población campesina e indígena apenas era dueña de
apenas el cuatro por ciento de esos territorios.
Morales catalogó esa distribución como injusta, de ahí la necesidad
de crear un instrumento legal que permita la reversión y distribución
equitativa de un recurso natural de cardinal importancia, aseveró.
Asimismo precisó que la nueva ley no atentará contra las tierras
productivas, aun las de propiedad privada, y ratificó que también se
trata de garantizar empleo a miles de personas.
De igual manera dijo que el diálogo con los empresarios y otros
sectores forma parte de una política gubernamental y de la gestión
iniciada en enero de este año.
Bolivia ha comenzado una Revolución agraria, un plan que también
prevé contribuir a la mecanización del agro y dotar a los campesinos
de la maquinaria necesaria para hacer producir la tierra, agregó.
Sobre el sistema de votación en la Asamblea Constituyente y la
propuesta del gobernante al MAS, señaló que algunos tergiversan y
aseveran que impondrán la mayoría absoluta para el texto final de la
futura Carta Magna.
En un sistema mixto que establece la mayoría para los capítulos y
los dos tercios para el documento final, aclaró.
También apuntó que ese texto será sometido a un referendo popular,
"para que los bolivianos con su voto decidan el destino del país".