Rusia considera hoy que la
aplicación de sanciones contra Irán por el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas restaría respaldo al régimen de no proliferación,
afirmó una fuente del ministerio de Asuntos Exteriores.
Una prohibición general, incluyendo los viajes al exterior de los
científicos nucleares iraníes, no guarda relación con la necesidad de
apoyar al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y será
como un castigo a Irán, dijo el canciller Serguei Lavrov.
Es sumamente importante para la Federación Rusa que el Consejo de
Seguridad de la ONU no respalde tales ideas y enfoque con toda
responsabilidad la tarea de que se observe el régimen de no
proliferación, añadió Lavrov, citado por la Voz de Rusia.
Al referirse a la posición de Teherán, el jefe de la diplomacia
rusa consideró que debe responder a todas las interrogantes del OIEA
sobre el expediente nuclear para despejar cualquier duda.
Lavrov reconoció que a Moscú le inquieta la decisión iraní de
ampliar las investigaciones sobre enriquecimiento de uranio, en
respuesta a las propuestas del sexteto negociador al Consejo de
Seguridad.
Rusia intensificó su gestión mediadora en busca de una solución,
tras la entrevista sostenida recientemente aquí por el presidente
Vladimir Putin y el jefe de los negociadores iraníes, Ali Laridjani.
Los esfuerzos del Kremlin cobran importancia en los momentos
actuales, pues Estados Unidos y los tres representantes de la Unión
Europea insisten en aplicar sanciones a Teherán por su negativa a
renunciar al enriquecimiento de uranio con fines pacíficos.
Rusia exige introducir enmiendas en el documento presentado por los
aliados occidentales, y cuenta con el apoyo de China.
Laridjani, por su parte, advirtió que si no se introducen esas
modificaciones en el texto, Irán revisará sus relaciones con el OIEA.