El senador del Polo Democrático
Alternativo (PDA) Jorge Robledo negó hoy que exista una organización
sindical, indígena, estudiantil y de otros sectores que respalde el
Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos.
En declaraciones a Prensa Latina con motivo de la rubrica la semana
entrante de ese acuerdo comercial, Robledo sostuvo que la mayoría de
los gremios de empresarios agrícolas se opuso al texto del Tratado.
Pero, indicó que no rechaza el TLC "porque por principios nos
opongamos a los negocios internacionales o a las relaciones con
Washington, sino porque sacrifica la soberanía nacional".
Asimismo, prosiguió, anexa la economía colombiana a la
estadounidense y le quita al país los principales instrumentos del
desarrollo, lo que empobrecerá más a casi todos los habitantes de esta
nación.
El senador del PDA sentenció que ese acuerdo hace irreversibles las
reformas neoliberales de los últimos 15 años, que provocaron enormes
pérdidas a la industria y al agro, reemplazaron monopolios públicos
por privados y generaron el peor desastre social del Siglo XX.
Además, señaló, el retroceso en empleo y pobreza fue tanto, que aún
no se retorna a los indicadores anteriores a la crisis y el país
padece una de las peores desigualdades sociales del mundo.
Los estudios oficiales señalan que con el TLC las importaciones de
Colombia crecerán el doble que las de Estados Unidos y que los
exportadores colombianos perderán, frente a los estadounidenses,
ventas a los países andinos, refirió Robledo.
Denunció que mientras Colombia eliminará sus aranceles y las
barreras sanitarias, Estados Unidos -además de gozar del poder de una
economía 129 veces mayor- mantendrá sus inmensos subsidios agrícolas y
las medidas sanitarias.
Por lo impuesto en propiedad intelectual, recordó Robledo, Bogotá
renuncia a la producción de bienes industriales complejos y al
progreso en ciencia y tecnología.
Lo anterior, alertó, provocará enfermedad y muerte entre los
colombianos, pues encarecerá los medicamentos en cerca de 900 millones
de dólares al año, según la Organización Panamericana de la Salud
(OPS).
También sostuvo que las normas sobre inversiones y compras públicas
les conceden ventajas insólitas a los monopolistas norteamericanos en
este país, y -afirmó- es una burla decir que de las mismas gabelas
gozarán los colombianos en Estados Unidos.
Calificó de especialmente grave que el TLC le arrebate a su país el
derecho a tener una eficaz cláusula de balanza de pagos, lo cual puede
significarle pérdidas catastróficas a la nación.
Y, alertó, el TLC también consolida la entrega a los extranjeros
del sistema financiero y le impone a Colombia costos impagables para
definir las tasas de cambio e interés.