Revelan penetración paramilitar en
instituciones colombianas

BOGOTÁ, 16 de noviembre.— Investigaciones demuestran hoy la penetración de grupos paramilitares en diversas esferas de la vida colombiana, desde la política hasta el organismo de Inteligencia de la Presidencia.

Los militares siempre dejan tras de sí una estela de muertes.

Gracias a la computadora de Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, jefe del Bloque Norte de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General y la Procuraduría siguen procesos contra distintas personalidades.

La Corte Suprema de Justicia dictó la semana anterior medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación por presuntos nexos con las AUC contra los congresistas Álvaro García, Jairo Merlano y Erik Morris, todos del norteño departamento de Sucre.

La Corte decidió además que la justicia ordinaria deberá investigar por los mismos hechos a otros cinco políticos de Sucre, quienes no gozan del fuero especial de los congresistas.

Ese Tribunal le imputa a García organizar, promover, armar y financiar grupos al margen de la ley en Sucre desde 1997, así como lo sindica de participar en la masacre de 20 campesinos en Macayepo, en octubre del 2000.

Para el analista político Armando Benedetti, lo de Sucre es apenas una muestra de hasta dónde llegan las cosas con el paramilitarismo y el narcotráfico en Colombia. (PL)

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir