WASHINGTON, D.C. (AP).—
El comandante de las fuerzas estadounidenses en el Medio Oriente se
expresó ayer en contra de fijar una fecha para retirarse de Iraq,
afirmando que ello dificultaría el trabajo a los militares.
La aseveración del general John Abizaid sale al paso de los pedidos
de varios legisladores demócratas de que el gobierno debe comenzar a
reducir su presencia militar en la nación árabe.
Abizaid habló en momentos en que el Comité de Servicios Armados del
Senado empezó a reexaminar la política estadounidense en vistas de la
victoria electoral demócrata de la semana pasada, que dio a ese
partido el control del Congreso a partir del año próximo.
En su argumentación contra un cronograma para el retiro de las
fuerzas, Abizaid dijo al comité que él y otros comandantes
estadounidenses necesitan flexibilidad para manejar las fuerzas
estadounidenses y determinar cómo y cuándo transferir la
responsabilidad a las fuerzas iraquíes.
"Los cronogramas específicos limitan dicha flexibilidad", afirmó el
general.
Abizaid opinó además que el nivel de soldados estadounidenses,
actualmente en unos 141 000, debe mantenerse estable, pero que podría
tener que aumentar temporalmente para entrenar y aconsejar a las
unidades militares iraquíes.
"La posición de nuestras fuerzas necesita permanecer al nivel en
que está" por ahora, afirmó.
Presionado por el senador demócrata Jack Reed acerca de cuánto
tiempo tienen Estados Unidos y el gobierno iraquí para reducir la
violencia en Bagdad antes de que la situación se les vaya de las
manos, Abizaid respondió "de cuatro a seis meses".