Pese a la derrota, la selección masculina cubana de voleibol dejó
un saldo alentador tras su debut en las canchas del campeonato
mundial que se celebra en varias ciudades japonesas. Se pararon de
igual a igual frente al mejor elenco del planeta, Brasil, que además
mostró, sobradamente, ante el ímpetu antillano esa privilegiada
condición.
Los parciales del encuentro 25-21 para los caribeños en el set
inicial y las victorias sudamericanas 25-15, 25-18 y 25-22 en las
tres mangas restantes, pudieran reflejar un dominio absoluto del
cuadro auriverde. Sin embargo, los pasajes del partido mostraron a
un elenco cubano capaz de exigirle a este Brasil maduro, comandado
por sus estelares Giva y Endrez, dos jugadores de vasta experiencia,
que guiados por las sabias manos del pasador Ricardo hicieron la
diferencia.
Justamente Ricardo sacó de paso a los de la Mayor de las
Antillas, pues siempre se las ingenió para que sus atacadores
encontraran la net desprovista de la defensa adversaria.
Si algo le faltó a Cuba fue precisamente el bloqueo, y si alguien
tiene responsabilidad en ello fue Ricardo. De la misma manera que
ese fue el lado flaco de los perdedores, el fuerte de los ganadores
resultó la custodia de la net, aun cuando ambos sexteto alcanzaron
con el bloqueo la misma cantidad de puntos: siete.
Y es que cuando Brasil no lograba anotar deteniendo el ataque en
la net, hacía lo suficiente para que la esférica quedara en su
cancha y organizar sin muchas complicaciones el contragolpe. En
otras palabras no anotó más que su oponente en ese aspecto, pero su
agrupación frente a la ofensiva cubana sí paró los remates y en
consecuencia su transición hacia para el ataque le permitió jugar
con más soltura e ir mellando la defensa adversaria.
Sin desconocer las poderosas armas brasileñas, es decir servicio,
potente ofensiva y magistral defensa, el juego en la net le costó el
partido a los muy mejorados discípulos de Roberto García. Justamente
ese renglón le dio a Brasil una mejor cantidad de ataques positivos
63 por 48, pues el otro que lleva puntos al pizarrón, el saque quedó
5-4 a favor de los cubanos.
Pese a lo apuntado los antillanos mostraron la fortaleza que les
caracteriza en la ofensiva, ahora conducidos por un cualitativo
salto del pasador Yoandri Díaz; enseñaron una defensa que no se veía
hacía mucho tiempo en un elenco cubano y su servicio muestra también
un considerable avance.
Solo resta poner esas cualidades en las próximas salidas, y
podemos esperar verdaderos alegrones de este equipo, al que hoy pase
lo que pase en este exigente certamen, se le ve ya un futuro
promisorio. Portuondo, Dominico, Corrales, los dos Sánchez (Michael
y Jorge Luis), Camejo,
Simón, la experiencia de Pavel y el resto han de saber que, aun
perdiendo llenaron de orgullo a la madrugada cubana del viernes 17.