Montajes titiriteros, unipersonales de diferentes géneros y una
puesta de formato más amplio representan aquí al teatro nacional.
Entre los primeros, el maestro Armando Morales y Rubén Darío
Salazar, quienes traen dos "clásicos" nuestros de los últimos años en
el arte de las figuras animadas. Morales (fundador y actual director
general del Teatro Nacional de Guiñol), es aplaudido con la obra del
argentino Roberto Espina, y con su brillante y aún joven Canturía
en clave de títeres. Salazar (líder del Teatro de las Estaciones)
presenta su archiconocida El niño que riega la albahaca y el
príncipe preguntón, de Federico García Lorca, vivo homenaje al
poeta granadino y a su entrañable vínculo con Cuba.
En tanto José Antonio Alonso (ex integrante de Buendía) con De
París, un caballero, su carta de presentación en numerosas
temporadas en la Isla y en varios eventos internacionales, da a
conocer aquí el montaje que, como actor y director, lo ha llevado a
fundar en solitario Teatro del Caballero.
Mientras, la conocida narradora escénica Mayra Navarro ha
protagonizado abarrotadas contadas gracias a sus Cuentos de
mujeres y Como me lo contaron te lo cuento.
La sala Eduardo Brito, del Teatro Nacional, espera por las dos
funciones de Vida y muerte de Pier Paolo Pasolini, del francés
Michel Azama, la multipremiada puesta de Carlos Celdrán con Argos
Teatro.
Los diseñadores Zenén Calero y Manolo Garriga, así como Mayra
Navarro, Rubén Darío y Armando Morales han impartido talleres en sus
especialidades. Por su parte la teatróloga Vivian Martínez Tabares y
este redactor, responsables en Cuba de las revistas Conjunto y Tablas,
respectivamente, han participado en los foros críticos y en Ventana
escénica, una sección a propósito del festival en los periódicos
dominicanos.
Así, con la variopinta y sólida creación teatral de estos tiempos,
nuestra Isla ha dejado su marca en esta otra antilla hermana, junto a
relevantes colectivos o figuras como Yuyachakani, de Perú,
Matacandelas y La Libélula Dorada, de Colombia, La Espada de Madera,
de Ecuador o Denise Stoklos, de Brasil.
Funciones, encuentros, diálogos, signos todos, en definitiva, de
una fiesta latinoamericana en tierras y tablas de Quisqueya.