Más de dos mil pacientes con tumores de mama y pulmón están
incluidos en los ensayos clínicos fase III de tres vacunas
terapéuticas cubanas contra el cáncer, iniciados este año.
Esos inmunógenos para combatir las enfermedades malignas, de las
cuales anualmente se diagnostican en la Isla unos 29 mil nuevos casos
en distintas localizaciones, no tienen similares internacionales y
figuran entre los proyectos de avanzada en el mundo en el tratamiento
del cáncer.
Los productos vacunales EGF y 1E10 para los tumores de pulmón y la
NGCgm3 en mama, se prueban en instituciones hospitalarias nacionales
en la fase tres, luego de concluir los ensayos clínicos anteriores con
resultados alentadores.
Tania Crombet y Luis Enrique Fernández, renombrados científicos del
Centro de Inmunología Molecular (CIM), destacaron que actualmente
estos son los únicos candidatos en ensayo clínico fase III en los
cáncer de mama y pulmón que se realizan en el mundo.
Los médicos cubanos, quienes participan en el Congreso
Internacional de Biotecnología 2006, que sesiona hasta mañana en la
capital, explicaron que estas vacunas terapéuticas fueron probadas en
varios países y con la extensión de esas pruebas en Cuba se
beneficiará un mayor número de pacientes.
Cada año en la nación antillana se detectan unos ocho mil aquejados
de cáncer de pulmón, uno de los tumores malignos más frecuentes, que
según afirman especialistas, puede ser evitado en la mayoría de los
casos, pues el tabaquismo constituye la principal causa de aparición
de ese mal.
Dedicado fundamentalmente a las investigaciones del cáncer, el
Centro de Inmunología Molecular, también posee la patente del
anticuerpo monoclonal h-R3, con notables resultados en el tratamiento
de tumores de cabeza y cuello, y es registrado en varias naciones de
Asia, Europa y América.
Los científicos del CIM destacaron la importancia de la validación
de estos productos vacunales en varios países en poblaciones con
diferente herencia genética y distintas combinaciones de terapias
convencionales.
Aseguraron los expertos que los enfermos sometidos a los
experimentos clínicos fase III de las nuevas vacunas terapéuticas
necesitarán un seguimiento entre dos y cinco años, para validar los
resultados definitivos.
En Biotecnología 2006, que reúne desde el lunes en el Palacio de
Convenciones de La Habana a unos 600 especialistas de 40 países, se
debaten además, otros temas relacionados con la bioinformática,
enfermedades infecciosas y factores de crecimiento y cicatrización.