El colectivo de la fábrica de transformadores eléctricos Latino, de
Ciudad de La Habana, llegó a las 10 000 unidades, con lo cual supera
su propia marca de 6 451 equipos elaborados el pasado año.
Esa entidad, única de su tipo en el país, debe garantizar los
transformadores de los programas de la Revolución Energética, y con
ellos mejorar las redes de distribución y transmisión y los destinados
a la construcción de viviendas y obras de la Batalla de Ideas.
Saray Benítez Atencio, directora de la fábrica, ubicada en
Capdevila, Boyeros, dijo que la mayoría de sus 180 trabajadores son
operarios, aunque también cuentan con 60 jóvenes y 22 mujeres, quienes
laboran intensamente para duplicar lo alcanzado en el año anterior.
Explicó que sin descuidar un ápice la calidad se incrementó con
creces la capacidad generadora de los equipos, pues si hasta octubre
del 2005 habían alcanzado en sus producciones 114 469 kilovoltios
amperes, ahora la cifra anda por los 349 103 kvA.
La especialista puntualizó que el esfuerzo de su colectivo es
extraordinario dado el desgaste o rotura que presentan algunas
máquinas, situación que será solucionada cuando a finales del 2007
concluya el actual proceso inversionista de ese centro de la Unión
Eléctrica.
Benítez Atencio precisó que los trabajadores de Latino también
enfrentan limitaciones con el suministro de materias primas, y antes
de fin de año se proponen poner en marcha dos nuevas líneas de
enrollado y acelerar la ampliación de la fábrica de tanques de
transformadores, con ayuda de la Empresa Geominera de Pinar del Río.