Orlando Guevara Núñez
SANTIAGO DE CUBA.— Dos nuevos textos de gran valía para alumnos y
maestros —y población en general— fueron presentados en el Salón de
los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales, de
esta ciudad, con la presencia de sus autores, un grupo de
investigadores del Centro de Lingüística Aplicada santiaguero.
Léxico Activo Funcional del Escolar Cubano y Ortografía
Integral son el fruto de más de dos décadas de indagación en
escuelas de diez provincias cubanas, en los grados primarios del
segundo al sexto. El resultado fue premio de la Academia de Ciencias
de Cuba, en 1997.
En sus palabras de presentación, la doctora Ada Gell Labañino, del
Instituto Superior Pedagógico Frank País García, afirmó que ambos
libros son una bibliografía esencial para llevar adelante la política
educacional en Cuba, pues se proyectan hacia la conformación de un
sujeto de pensamiento independiente, con convicciones profundas,
además de activo participante en las grandes transformaciones
económicas, sociales y culturales que vive la nación.
El primer texto, Léxico tuvo como base el análisis de una
muestra constituida por 700 000 palabras recogidas en 7 000
composiciones orales y escritas, procesadas en un sistema
computacional confeccionado por el propio centro de investigación.
La obra nació del esfuerzo de los doctores Eloína Miyares
Bermúdez (Doctora Honoris Causa de la Universidad de Oriente) como
directora; Julio Vitelio Ruiz Hernández, Nancy C. Álamo Suárez, Celia
Pérez Marqués, Katia González Heredia y Leonel Ruiz Miyares, del
Centro de Lingüística Aplicada.
Ortografía Integral está dirigido a estudiantes de secundaria
básica, con el objetivo de mejorar los resultados ortográficos, así
como también la redacción, ampliación del vocabulario a través del uso
de sinónimos y antónimos, la acentuación y precisión del aspecto
semántico de las palabras.
Sus autores, doctores Julio Vitelio Ruiz Hernández y Eloína Miyares
Bermúdez, un matrimonio santiaguero al cual mucho debe la educación
cubana, tienen una fructífera carrera de investigaciones y aplicación
de resultados que, en manos de nuestros escolares, maestros y
profesores, apuntalan no solo la instrucción, sino también los valores
morales y patrióticos que trascienden las aulas y se insertan en el
actuar de la sociedad cubana actual.