. — El militar estadounidense James
P. Barker se declaró hoy culpable del asesinato y la violación de una
joven iraquí y de la eliminación de su familia.
Barker formó parte de un grupo de militares que cometió una de las
acciones más bárbaras atribuida a las tropas invasoras
norteamericanas.
El grupo del que formaba parte cometió la matanza en Mamudiya, un
poblado situado a unos 30 kilómetros al sur de Bagdad, por la cual
varios de sus miembros enfrentan pedidos de pena de muerte.
Como parte de su defensa, el uniformado declarará en contra de tres
de sus compañeros de fechoría y de un ex soldado involucrados en el
caso, manifestó su abogado.
El grupo perteneciente a la 101ra División de Paracaidista estaba
integrado además por el sargento Paul E. Cortez y el soldado Jesse V.
Spielman y el ex soldado Steve Green.
Licenciado del servicio por problemas síquicos, Green, de 21 años,
se declaró inocente de violar a la muchacha y de quemar su cadáver
para ocultar sus faltas.