Tal como anunció la Asamblea
Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), desde hoy se intensificarán
las acciones en ese estado mexicano encaminadas a lograr la
destitución del gobernador local Ulises Ruíz.
Dirigentes del movimiento indicaron que en breve reinstalarán las
barricadas, ocuparán oficinas públicas y cerrarán carreteras, para
demostrar que la demarcación es ingobernable.
Asimismo informaron que el próximo viernes realizarán una
manifestación en los alrededores de la casa de transición del
presidente electo, Felipe Calderón, para exigir la retirada de la
Policía Federal Preventiva (PFP) de la capital del estado.
Manifestaron que serán bienvenidas todas las organizaciones
sociales y políticas que defiendan las causas que enarbola la APPO, y
aclararon que ni con el Partido de Revolución Democrática (PRD) ni con
el Frente Amplio Progresista, o alguna otra se han establecido
acuerdos.
Rechazaron que una opción de buen gobierno para Oaxaca pudiera ser
de manera específica algún integrante del PRD, en tanto consideran que
las autoridades locales deben surgir de la misma asamblea.
Entretanto, Ulises Ruíz, a dos años de haber asumido el poder, se
alista para presentar su segundo informe de gobierno, aunque aún se
desconoce si lo hará personalmente, si lo enviará por medio de su
secretario General de Gobierno, Heliodoro Díaz Ezcárraga.
Otra alternativa sería la de decretar una sede alterna para el
caso.
Ya el año pasado sucedió, pues en ese entonces el mandatario se
acogió a lo establecido en la Constitución Política del Estado Libre y
Soberano de Oaxaca, que le permite enviar por escrito el documento a
través del titular de Gobernación.
En 2005, la LIX Legislatura inició su período de sesiones con una
ceremonia de poco más de cinco minutos, tiempo que le llevó al
secretario entregar el documento.
Para esta ocasión, solo hay incertidumbre, una ciudad ocupada por
más de cuatro mil efectivos de la PFP, y una crisis social y política
de casi siete meses de duración