Las personas secuestradas el martes
en el espectacular rapto en una de las dependencias del Ministerio de
Educación Superior iraquí fueron liberadas por sus captores, informó
hoy una fuente oficial.
El portavoz del gobierno, Alí al Dabbagh, declaró que la cifra
total de plagiados ascendió a 39, y no a más de 100 como se comunicó
en un inicio, de los cuales 16 eran empleados, 18 del cuerpo de
protección de la entidad y cinco vigilantes.
Hasta el momento sólo dos personas permanecen cautivas, explicó sin
abundar en más detalles.
Una fuente del Ministerio del Interior apuntó que los rehenes
fueron liberados por fuerzas de ese cuerpo, lo cual fue desmentido por
un funcionario del Instituto de Investigación Cultural al admitir que
fueron los propios asaltantes quienes los soltaron.
Unos 15 vehículos llegaron a esa edificación, ubicada en el centro
de Bagdad, sus ocupantes penetraron y después de separar hombres y
mujeres, obligaron a subir a las camionetas a empleados y visitantes,
narró un testigo.
Los primeros informes suministrados por diversas fuentes, incluido
el titular de la Educación Superior, el sunita Abed Diab al Uyeili,
cifraron en más de un centenar los plagiados.
Uyeili explicó que entre 100 y 150 funcionarios de su departamento
resultaron apresados en la sede del Instituto de Investigaciones
Culturales, una de las dependencias de la entidad.
Lamentó que las fuerzas del Interior actuaran con lentitud para
perseguir a los secuestradores, luego de denunciarlo a las autoridades
de las fuerzas de seguridad y del ejército.
Hubo sospechas de que el hecho estuviera vinculado a la lucha
fratricida entre musulmanes chiítas y sunitas, que ha dejado una
estela de muertos en los últimos meses, o respondiera a alguna treta
de las bandas paramilitares que abundan en esta capital.
Para alentar aún más esas suspicacias, cinco altos oficiales de la
policía encargados de la protección de esa zona, ubicada en el barrio
de Karrada, oeste, fueron detenidos por orden del Ministerio del
Interior.
Conmocionado todavía por el secuestro, el primer ministro iraquí,
Nuri al Maliki, pidió hoy la detención inmediata de los autores del
plagio, cuya identidad se desconoce.
Quiero que todos los autores de esa acción sean detenidos, exigió
antes de manifestar que no bastaba con que fueran liberadas las
víctimas.
En un discurso ante estudiantes en la Universidad de Bagdad, el
jefe de Gobierno prometió al gremio aplicar medidas de seguridad para
evitar se repitan hechos como éste.
De otro lado, el mando central de ocupación estadounidense informó
en un comunicado que cuatro de sus efectivos murieron el martes en un
enfrentamiento armado con la resistencia en la convulsa provincia de
Al Anbar, oeste.
Con estas muertes ascienden a 46 los soldados de la coalición
caídos en noviembre, de los cuales 39 son norteamericanos, cinco
británicos, un polaco y un esloveno.
Desde el inicio de la invasión y posterior ocupación de la nación
árabe en marzo del 2003 fueron abatidos tres mil 99 militares
extranjeros, de los que dos mil 853 son de Estados Unidos, 125
británicos y 121 del resto de los países que ingresaron a la alianza.