La integración regional de América Latina no puede ser asumida solo
como un libre comercio, sino como complementación económica, con
acuerdos que tengan impacto en las esferas productivas que propendan a
erradicar la pobreza, generar empleos y mejorar el bienestar de los
pueblos de esta región.
Con esas concepciones se desarrolló ayer un panel sobre Cuba y el
MERCOSUR, dentro de las actividades de la XXIV Feria Internacional de
La Habana, en el cual expusieron sus criterios Mirna Martínez, de la
dirección de Negociaciones Comerciales Multilaterales del Ministerio
de Comercio Exterior; Emiro A. Brito y Marcel Biato, ministros
consejeros de las embajadas de Venezuela y Brasil en Cuba,
respectivamente; y los embajadores de Brasil y de Uruguay en Cuba,
Tilden Santiago y Jorge Mazzarovich.
Fue lanzada, además, la convocatoria al Segundo Foro de Hombres de
Negocios del Movimiento de Países No Alineados, que se realizará en La
Habana, en mayo del año próximo.
El Día de Viet Nam en la feria fue festejado con el anuncio de
negocios en ascenso entre ambas naciones, según señaló el embajador de
esa nación asiática en Cuba, Pham Tiem Tu.
En los últimos cinco años el intercambio comercial entre la Isla
caribeña y Viet Nam ha crecido a un ritmo de más de 30 % anual, apuntó
Tiem Tu. Durante este año el intercambio bilateral superará los 300
millones de dólares.
Las perspectivas de exportación de café, miel, resina de pino y
carbón vegetal de elevada calidad fueron destacadas ayer por Francisco
Santiago Pichardo, director de la Empresa Cubana Exportadora de
Alimentos y Productos Varios, quien sostiene intercambios con los
productores desde ayer y hasta el sábado para precisar las ventas del
año entrante.