El mes de noviembre comenzó mal para las fuerzas armadas
norteamericanas en Iraq, que perdió a siete militares desde el jueves,
y que en total suman nueve en estos tres días, después de un mes de
octubre sangriento y a dos días de que se anuncie la sentencia del
juicio del presidente derrocado Saddam Hussein, según dio a conocer la
agencia AFP.
El ministro iraquí de Defensa puso el viernes al ejército en estado
de alerta y anuló todos los permisos ante este veredicto sobre Hussein,
que se conocerá el domingo.
En la capital iraquí, el primer ministro, Nuri Al Maliki, se
entrevistó con el director del Servicio de Inteligencia Nacional
estadounidense, John Negroponte.
Sus conversaciones estuvieron centradas en "la necesidad de que las
fuerzas armadas iraquíes tengan suficientes hombres y equipos para
encargarse de la seguridad", según un comunicado de la oficina de
Maliki.
Mientras, el ejército estadounidense anunciaba la muerte el jueves
de siete militares, tres de los cuales perdieron la vida al estallar
una bomba al paso de su vehículo, en el este de Bagdad y cuatro
'marines' fallecidos a causa de las heridas en enfrentamientos con los
insurgentes en la provincia occidental de Anbar.
En Faluya, una de las ciudades de esta región, las fuerzas
estadounidenses detuvieron a ocho iraquíes armados después de ser
tiroteados.
En noviembre ya han muerto nueve efectivos estadounidenses tras un
mes de octubre mortífero en el que perdieron la vida 104 militares, el
balance mensual más alto desde enero de 2005.
Desde 2003 han muerto en Iraq 2.825 militares estadounidenses y
personales asimilado, según un recuento de la AFP basado en cifras del
Pentágono.
La degradación de la situación en Irak amenaza a la mayoría
republicana, cuando faltan pocos días para las elecciones de medio
mandato en Estados Unidos.
Según la última encuesta realizada antes de los comicios, para el
diario The New York Times y el canal de televisión CBS, Iraq será la
principal preocupación de los electores cuando deban renovar la
totalidad de la Cámara de Representantes (435 bancas) y un tercio (33)
de los 100 escaños del Senado.
Por su parte, el alto comisionado de la ONU para los Refugiados
(ACNUR), se dijo "cada vez más alarmado ante la violencia incesante en
Iraq y (...) la falta de una respuesta humanitaria internacional para
hacer frente al enorme número de desplazados".
Por otro lado, las tropas y aviones norteamericanos mataron a 13
personas el viernes en un enfrentamiento al sur de Bagdad, indicaron
fuentes militares estadounidenses.
En otro día de violencia, en Bagdad murieron al menos siete
personas y se encontraron 23 cuerpos.
Además, el cuerpo de un periodista iraquí secuestrado en octubre
por un grupo armado en el este de Bagdad fue encontrado el miércoles,
por lo que 127 periodistas han fallecido en el país desde que comenzó
el conflicto, en marzo de 2003.