.— Las propuestas de reformas que
podrían erosionar la relevancia del Consejo Económico y Social
(ECOSOC) fueron rechazada hoy por Cuba, que en cambio respaldó el
objetivo de que ese organismo de la ONU sea más eficiente.
En un discurso pronunciado ante la Asamblea General, el
representante de la delegación de Cuba Basilio Rodríguez censuró que
el proceso de negociación sobre el futuro de este relevante organismo
de la ONU se mantenga inconcluso.
Esta situación se debe "a la clara falta de voluntad política y
flexibilidad por parte de los países desarrollados", dijo el
diplomático cubano al intervenir en los debates sobre este tema.
Rodríguez denunció que las potencias desarrolladas no desean un
verdadero fortalecimiento del ECOSOC y que, por el contrario, lo que
pretenden es "reinventarlo con la intención de debilitar su rol y
funciones".
La necesidad de un ECOSOC más eficiente fue destacada y aprobada en
la Cumbre Mundial celebrada en esta sede el septiembre de 2005, que a
juicio del diplomático cubano "dejó el tema del desarrollo a la sombra
de un enfoque distorsionado de la seguridad".
"El ECOSOC deberá continuar cumpliendo su mandato, de acuerdo con
lo establecido en la Carta de la ONU, y las funciones que le asignará
la Asamblea General", añadió.
Rodríguez consideró positivo que el ECOSOC impulse de manera
particular los temas de desarrollo, pero sin perjudicar sus funciones
actuales en materia humanitaria, de coordinación y de seguimiento de
las actividades operacionales del sistema de la ONU.
"Cuba respalda el objetivo de hacer más eficiente al ECOSOC, pero
continuará defendiendo, junto a los países en desarrollo, su validez y
importancia como órgano principal de la ONU", afirmó.
También nos opondremos "a cualquier intento por debilitar al ECOSOC
y retarle poder de decisión", declaró el diplomático cubano.