CUMANAYAGUA,
Cienfuegos.— Hoy la comunidad montañosa de San Narciso es otra. Existe
entre los pobladores un mayor nivel de satisfacción porque mejoró
considerablemente la calidad de vida entre ellos, tras la aplicación
del Proyecto de electrificación fotovoltaica.
Y quién mejor para corroborar la afirmación anterior que Jesús
Rodríguez Manzano, el primero que se asentó con su familia en el
lugar, a raíz del triunfo revolucionario del Primero de Enero de 1959.
A Chilo, como lo conocen sus coterráneos, le corresponde una especie
de liderazgo natural por su condición de fundador.
Esa fe que siempre tuvo en la Revolución y el optimismo inseparable
fueron los argumentos que esgrimió este sexagenario caficultor cuando
alguno de sus compañeros dudó que iban a tener todas estas
comodidades, incluyendo luz propia con cinco lámparas fluorescentes,
televisión y radiograbadora para el total de las 20 viviendas de la
comunidad, donde habitan 48 personas.
El Proyecto comenzó a aplicarse en septiembre del 2005 gracias al
Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Fondo de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA) y la participación del Gobierno en
Cumanayagua, la Empresa Municipal Agropecuaria (EMA) y el Ministerio
de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. La electrificación con
paneles solares de todas las casas es uno de los beneficios, pero
también se reparó el acceso vial de siete kilómetros que permite los
viajes regulares de un ómnibus hasta la cabecera municipal, explica
Rafael Pretel, director del Centro Coordinador para el Desarrollo
Local Sostenible, en Cienfuegos.
Detalló el directivo que otras acciones han estado dirigidas a la
capacitación de los pobladores sobre el cuidado del medio ambiente, a
la protección de las aguas, los suelos, los bosques y a las medidas
higiénico-sanitarias.
Asimismo, existe un amplio movimiento de reforestación que comenzó
con la siembra en patios de árboles frutales y maderables, y hoy se
extiende a las áreas que antes fueron de café y ahora tienen otra
reorientación productiva. En perspectivas está el manejo en la crianza
de la masa ovino-caprina y de conejos.
Antes —recuerda Pretel— aquí existía una vieja planta eléctrica que
solo trabajaba en la etapa de las escuelas al campo. En el presente la
instalación de los paneles fotovoltaicos permite que se dejen de
emitir 80 toneladas de gases contaminantes a la atmósfera cada año,
además del ahorro de unos 28 000 litros de petróleo.
De manera experimental se probó en una de las viviendas una cocina
de leña eficiente, que ahorra el 30% de ese combustible en otra
tradicional, además de evitar la contaminación ambiental y el daño
para la salud humana, además de poseer ventajas similares a las ollas
eléctricas. Dada la aceptación popular ya se están fabricando las 19
restantes en la Empresa de Talleres Agropecuarios 26 de Julio de
Bayamo.
Pero eso no fue todo. Con la electrificación también llegó por
primera vez la telefonía a ese apartado lugar de la serranía. Ahora
cuentan con uno de esos equipos para el servicio público y dos
particulares inalámbricos.
Recientemente, la sala multipropósito de video, televisión y de
rehabilitación fue dotada de una antena satelital. Con ella no solo se
capta mejor la señal de los cuatro canales de la televisión allí, si
no que el beneficio se extendió a las 20 viviendas del asentamiento.
¡Ve por qué con la electrificación se hizo la luz en San Narciso!,
reafirmó sonriente Chilo.