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Agenda pendiente de líderes de Iberoamérica

MONTEVIDEO, 31 de octubre (PL).— Pobreza, hambre, insalubridad, analfabetismo e insuficiente atención medica marcan hoy la agenda pendiente de los Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, esperados en esta capital para la XVI Cumbre, el próximo fin de semana.

En cada una de las 15 reuniones previas, los mandatarios abogaron por el desarrollo, por luchar contra los principales flagelos de los pueblos latinoamericanos, pero muy pocos han sido los resultados de las decenas de documentos y compromisos asumidos.

El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, aseguró en tal sentido que su país trabajará para evitar que la cita de Montevideo se convierta en un torneo de examen de temas y caiga en la retórica.

Los objetivos de los anfitriones son que los asistentes tengan voz común en el mundo para trabajar por la paz, la solidaridad entre los pueblos y el derecho internacional, consolidar los sistemas democráticos en América Latina y erradicar el analfabetismo.

La Conferencia Iberoamericana de Naciones, como foro de consulta y concertación política, procura reflexionar sobre los desafíos del entorno internacional, así como debe impulsar la cooperación, y la solidaridad, según indican los documentos constitutivos.

Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, América Latina cuenta con más de 210 millones de personas (un 42,2 por ciento de la población) con ingresos por debajo del umbral de la pobreza, y es la región con más desequilibrio en la distribución de la riqueza.

Las reuniones previas a la Cumbre se inician mañana con los encuentros de los coordinadores nacionales y responsables de cooperación, quienes deben dejar listos los documentos finales a los cancilleres y a los Jefes de Estado y de Gobierno.

El tema central de esta cita será la migración como fenómeno que afecta a las naciones miembros, también pendiente de acciones concretas.

Los análisis de los líderes de los estados participantes han sido amplios en las más diversas temáticas, pero hasta la fecha la mayoría de los latinoamericanos sigue a la espera de los beneficios de estas citas.

México abrió la etapa de las Cumbres Iberoamericanas anuales en 1991, con el tema la Construcción de un foro de encuentro para avanzar en un proceso político, económico y cultural común, seguida de España, con la propuesta de nuevos instrumentos operativos que permitan la cultura de cooperación.

Los estadistas reflexionaron sobre desarrollo social en Brasil, comercio e integración en Colombia, educación en Argentina, Costa Rica y España, desarrollo político en Chile y valores éticos de la democracia en Venezuela.

Globalización, integración y situación financiera internacional centraron los debates en Portugal y Cuba, la niñez y la adolescencia los de Panamá y la unidad en Perú, con desarrollo sostenible e inclusión social en República Dominicana y Bolivia.

 

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