.— Pobreza, hambre, insalubridad,
analfabetismo e insuficiente atención medica marcan hoy la agenda
pendiente de los Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica,
esperados en esta capital para la XVI Cumbre, el próximo fin de
semana.
En cada una de las 15 reuniones previas, los mandatarios abogaron
por el desarrollo, por luchar contra los principales flagelos de los
pueblos latinoamericanos, pero muy pocos han sido los resultados de
las decenas de documentos y compromisos asumidos.
El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, aseguró en tal sentido que
su país trabajará para evitar que la cita de Montevideo se convierta
en un torneo de examen de temas y caiga en la retórica.
Los objetivos de los anfitriones son que los asistentes tengan voz
común en el mundo para trabajar por la paz, la solidaridad entre los
pueblos y el derecho internacional, consolidar los sistemas
democráticos en América Latina y erradicar el analfabetismo.
La Conferencia Iberoamericana de Naciones, como foro de consulta y
concertación política, procura reflexionar sobre los desafíos del
entorno internacional, así como debe impulsar la cooperación, y la
solidaridad, según indican los documentos constitutivos.
Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, América
Latina cuenta con más de 210 millones de personas (un 42,2 por ciento
de la población) con ingresos por debajo del umbral de la pobreza, y
es la región con más desequilibrio en la distribución de la riqueza.
Las reuniones previas a la Cumbre se inician mañana con los
encuentros de los coordinadores nacionales y responsables de
cooperación, quienes deben dejar listos los documentos finales a los
cancilleres y a los Jefes de Estado y de Gobierno.
El tema central de esta cita será la migración como fenómeno que
afecta a las naciones miembros, también pendiente de acciones
concretas.
Los análisis de los líderes de los estados participantes han sido
amplios en las más diversas temáticas, pero hasta la fecha la mayoría
de los latinoamericanos sigue a la espera de los beneficios de estas
citas.
México abrió la etapa de las Cumbres Iberoamericanas anuales en
1991, con el tema la Construcción de un foro de encuentro para avanzar
en un proceso político, económico y cultural común, seguida de España,
con la propuesta de nuevos instrumentos operativos que permitan la
cultura de cooperación.
Los estadistas reflexionaron sobre desarrollo social en Brasil,
comercio e integración en Colombia, educación en Argentina, Costa Rica
y España, desarrollo político en Chile y valores éticos de la
democracia en Venezuela.
Globalización, integración y situación financiera internacional
centraron los debates en Portugal y Cuba, la niñez y la adolescencia
los de Panamá y la unidad en Perú, con desarrollo sostenible e
inclusión social en República Dominicana y Bolivia.