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Las negociaciones entre la Secretaría de Gobernación y la Asamblea
Popular de los Pueblos e Oaxaca (APPO) se mantienen hoy suspendidas,
ante la presencia de fuerzas de la policía federal en esa ciudad.
Enrique Rueda, dirigente del magisterio oaxaqueño, afirmó que con
el operativo militar quedó sin efecto el regreso a clases prometido
para ayer lunes, lo cual sólo ocurrió de forma parcial por no existir
las condiciones para abrir las aulas.
Al respecto, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, reiteró
que la presencia de la policía federal en Oaxaca durará poco, de donde
saldrá una vez que cumpla el objetivo de restablecer las vías de
tránsito y el orden público.
La APPO y el sindicato magisterial manifestaron su interés en
reanudar el diálogo, en el cual se exigirá la destitución de los altos
mandos de la policía y la justicia del gobierno de Ulises Ruíz, a
quien el Senado solicitó su renuncia.
El dirigente de los maestros apuntó que la Presidencia debe asumir
los costos políticos de la decisión unilateral de enviar uniformados y
que el operativo no fue limpio, sino violento, e insistió en que la
salida de Ruíz es una exigencia no negociable ni renunciable.
En tal sentido la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la
Educación advirtió al presidente Vicente Fox que si no admite la
dimisión de Ruíz y sale la fuerza federal de Oaxaca emprenderá con
otras organizaciones sociales acciones de desestabilización.
La agrupación acordó un plan de acción en repudio al uso de la
fuerza pública en ese estado y determinó un llamado para que otras
secciones realicen un paro de labores en todas las demarcaciones del
país la próxima semana con la participación de 400 mil docentes.
También propuso movilizaciones, marchas en las capitales de los
estados, visitas a congresos y ayuntamientos locales, además de
contribuir a la constitución de la Asamblea Popular de los Pueblos de
México, antes del cambio de gobierno el 1 de diciembre.
El dirigente de la Coordinadora, Artemio Ortiz indicó que el
objetivo es llamar a todas la agrupaciones y personas inconformes
contra la represión de Oaxaca y el pisoteo de las pasadas elecciones
presidenciales, denunciadas por un presunto fraude.
De igual forma el Partido de la Revolución Democrática (PRD)
repudió la intervención de los militares en Oaxaca y subrayó que Fox
concluye su mandato marcado por la decisión de reprimir al pueblo y
colocarse de rodillas a un cacique regional.
El PRD anunció que acudirá hoy a la Secretaría de Gobernación para
tratar una salida pactada al conflicto y exigir la renuncia del
ejecutivo de Oaxaca pues, de lo contrario, la presencia de la policía
federal se convertirá en una ocupación militar.
En tanto, el Partido del Trabajo coincidió en que la renuncia de
Ruíz implicará allanar el primer obstáculo para resolver los problemas
en esa demarcación, pues de otra manera el conflicto va a agudizarse y
los resultados serán más graves.