Al menos dos personas murieron
cuando un alud destruyó una vivienda en el occidental departamento
guatemalteco de Huehuetenango, informaron hoy los bomberos
voluntarios.
Las intensas lluvias de los últimos días provocaron el deslave de
más de 50 toneladas de tierra que sepultó a un hombre y su hijo en el
municipio de Cuilco.
Hace apenas una semana otra avalancha de un cerro sobre una
comunidad del mismo departamento ocasionó la muerte a cinco miembros
de una familia, entre ellos un niño.
Cientos de personas de esa área montañosa del occidente de
Guatemala debieron ser evacuadas por las fuertes precipitaciones
registradas durante las últimas semanas en todo el territorio
nacional.
En el sur las lluvias ocasionaron el desborde de siete caudalosos
ríos e inundaron más de 40 comunidades, con el saldo de 10 mil
damnificados.
Aunque oficialmente el período lluvioso termina en octubre, el
Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Hidrología y
Meteorología pronosticó que la temporada podría extenderse.