El primer ministro Nguyen Tan Dzung
orientó hoy a las dependencias del estado adoptar las medidas
necesarias para enfrentar mañana el tifón Cimaron, el segundo que
golpeará el centro del país en un mes.
De acuerdo con los últimos partes meteorológicos, la tempestad que
dejó tres muertos y millares de damnificados el domingo en Filipinas,
deberá azotar con mayor fuerza las provincias Quang Nam, Quang Ngai y
Ciudad Da Nang en la tarde del 1 de noviembre.
Será la séptima tormenta tropical que afecta a este país indochino
de 84 millones de habitantes en esta temporada ciclónica.
Precisamente, esa misma zona, más las comarcas provinciales de Thua
Thien-Hue y Kon Tum resultaron severamente afligidas el pasado 1 de
octubre por el poderoso tifón Xagsane.
Esa tormenta dejó saldo de 66 muertos, 527 heridos; hundió 579
embarcaciones, destruyó 15 mil 199 viviendas, mientras inundó otras 52
mil, reportó el gobierno en su parte oficial final.
Además, dañó miles de hectáreas de cultivo de arroz y otras
plantaciones alimentarias.
Todavía las autoridades y la población local se encuentran
enfrascadas en labores de reconstrucción y rehabilitación, para las
que el estado asignó una ayuda de emergencia de 150 mil millones de
dongs, equivalente a 93 millones 633 mil dólares.
Las autoridades orientaron desde el lunes a todas las embarcaciones
en esa área marítima y fluvial a buscar refugio seguro y evitar la
tormenta. También están siendo evacuadas miles de familias en zonas
bajas y propensas a deslices de tierra.
Los meteorólogos han advertido que Cimaron tiene una trayectoria
mucho más compleja que Xagsane, y está acompañado con una gran masa de
lluvias y vientos de hasta 180 kilómetros por hora con rachas
superiores.
Se está movimiento en dirección oeste y suroeste a unos 15
kilómetros por hora, rumbo que mantendrá en las próximas 48 horas.
Incluso, golpeará a Laos y su fuerza se sentirá en Tailandia, que ya
también comenzó a tomar medidas preventivas.
El primer ministro Dzung encargó a su vice Truong Vinh Trong y al
Comité Nacional Permanente para el Control y Prevención de Tormentas e
Inundaciones a dirigir directamente las labores en las localidades, a
fin de mitigar los daños lo más posible.
Ya se emprendieron medidas para garantizar el suministro de
alimentos y medicinas para las comunidades en las zonas de alto
riesgo.