El primer ministro británico, Tony
Blair, enfrenta hoy la posibilidad de una investigación sobre la
agresión de marzo de 2003 a Iraq y la estrategia de pos-guerra en ese
ocupado estado árabe.
Blair rechaza la propuesta para indagar lo ocurrido en relación con
la invasión anglo-estadounidense contra esa nación del Golfo Pérsico,
en medio de las informaciones sobre las manipulaciones para justificar
esa acción.
El Partido Nacional de Escocia (SNP) y la agrupación Plaid Cymru
(Partido de Gales), así como parte del opositor Partido Conservador,
presentaron una petición para efectuar una pesquisa sobre lo ocurrido
antes y después de la agresión a Iraq.
Según la cadena de radio y televisión BBC, el SNP y Plaid Cymru
proponen crear un comité de siete experimentados diputados de la
Cámara de los Comunes para analizar la forma en que fue compartida la
responsabilidad del gabinete en el caso iraquí.
El debate de este martes también podría incluir la posición
defendida por los conservadores de formar una comisión similar a la
investigación sobre la guerra de Las Malvinas, integrada, además, por
generales retirados y funcionarios civiles.
Para el ministro del Exterior en la sombra del Partido Conservador,
William Hague, con independencia de si uno considera correcta o no la
invasión a Iraq, es muy importante aprender sobre lo ocurrido desde
entonces.
De su lado, el líder del SNP, Alex Salmond, estimó que aún cuando
el gobierno, con una ventaja parlamentaria de más de 60 escaños, pueda
salir airoso de la votación por apretado margen, Blair quedará como
vencedor de una batalla, pero perderá la guerra.
Asimismo, el vocero de Defensa del Plaid Cymru, Adam Price,
consideró esencial establecer la combinación de decepción, desilusión
e inaptitud aplicada para enfrentar el caso iraquí.
Los ministros laboristas se opusieron a la propuesta de investigar
a fondo el caso de Iraq, al opinar que fue suficiente la pesquisa
realizada por dos comisiones independientes anteriores.
Para Blair, quien insiste en mantener a los casi tres mil
uniformados británicos en la sureña provincia iraquí de Basora, pese a
haber perdido ya 120 hombres, la investigación nunca debe hacerse
mientras esas fuerzas se mantengan