PARÍS,
30 de octubre.— Más de 40 000 estudiantes universitarios franceses, en
su mayoría mujeres, recurren a la prostitución para terminar de
costearse la enseñanza superior, revela hoy el diario Le Figaro.
Según una encuesta del sindicato Sud-Etudiant, divulgada por el
rotativo galo, uno de cada 57 universitarios vende su cuerpo para
completar el dinero del alquiler, los estudios o sufragar otras
necesidades, dice un despacho de PL.
Los alumnos deben gastar más de lo que su poder adquisitivo les
permite, al permanecer invariable el estipendio, mientras aumentan los
precios de la vivienda, observó Guillaume Houzel, presidente del
consejo del Observatorio de Vida del Estudiante.
Datos oficiales estiman en más de 45 000 el número de educandos
franceses pobres, mientras otros 225 000 financian sus estudios a
duras penas.
Las autoridades manifiestan la imposibilidad de controlar ese tipo
de actividad, pues los estudiantes atraen a sus clientes a través de
Internet, o aprovechan sus trabajos en restaurantes y hoteles para
ejercerla.
Para Enma, graduada de veterinaria que trabajó en burdeles de
Bruselas, fue una forma de ganarse la vida, pues en dos meses obtuvo
el dinero necesario para costearse sus necesidades por todo el año.