BAGDAD, 30 de octubre.— Casi cuatro decenas de muertos, uno de ellos
la baja 101 del ejército estadounidense este mes, se registraron hoy
en Iraq, cuyo primer ministro, Nuri el Maliki, pidió extender otro año
la presencia militar foránea.
El más fragoroso y letal de seis atentados dinamiteros ocurrió en
un mercado popular de Ciudad Sadr, al oriente de esta metrópoli, y
dejó un balance inmediato de 32 muertos, según AP. El sector está bajo
la autoridad del ejército estadounidense.
Dice PL que la ola de atentados coincidió con la petición del
Gobierno iraquí de una prórroga de otro año de permanencia para las
tropas extranjeras, su principal sostén.
Un comunicado del ejército yanki informó de la caída en combate de
uno de sus efectivos en la convulsa provincia de Al Anbar, con lo cual
octubre se convirtió en el mes más letal en el 2006. Desde enero del
pasado año, cuando perecieron 107, Estados Unidos no perdía una cifra
tan elevada de soldados.