Entre los esperados momentos del XX Festival Internacional de
Ballet de la Habana se inscribe el encuentro esta noche de las
primeras figuras del Ballet Nacional de Cuba, Viengsay Valdés y
Carlos Acosta , quienes interpretarán el pas de deux Diana y Acteón,
en la sala García Lorca del Gran Teatro.
Con coreografía de Alicia Alonso, sobre la original de A.
Vagánova y música de Riccardo Drigo, el pas de deux Diana y Acteón
tiene sus orígenes en el ballet Esmeralda, creado en 1844 por Jules
Perrot, inspirado en la novela de Víctor Hugo Nuestra Señora de
París, con música de Cesare Pugni.
En 1886, Marius Petipa realizó una nueva versión, y con música de
Drigo agregó varios bailables, entre ellos el mencionado pas de deux,
que muestra la rivalidad en las artes de la caza de esos famosos
personajes mitológicos.
Viengasay Valdés y Carlos Acosta tendrán la oportunidad de
mostrar una vez más su virtuosismo y calidad reverenciados por la
crítica y sus innumerables seguidores.
Acosta, formado también en la técnica de la escuela cubana de
ballet, fundada por Fernando, Alicia y Alberto Alonso, ostenta desde
2003 la condición de principal artista invitado del Royal Ballet de
Londres.
Con 33 años, Acosta ganó en 1990 medalla de oro en el concurso
internacional de danza de París, y 12 meses después repitió la
hazaña en Lausana, Suiza.
Desde entonces ha sido solista o bailarín invitado en
agrupaciones como el Ballet de Houston y el American Ballet Theatre,
de Estados Unidos.
La función de este martes, incluye, en el mayor coliseo habanero,
Las sílfides, montaje de Alicia Alonso según la versión original de
Mijail Fokine y el pas de deux Mayerling, de Kenneth Macmillan, a
cargo de la australiana Leanne Benjamín y Carlos Acosta, quien como
José Manuel Carreño han sido frecuentemente sus partenaires.
Para el cierre se anuncia a Farruquito y familia, una agrupación
que cultiva el flamenco puro bajo la conducción de Juan Manuel
Fernández Montoya (Farruquito), hijo de los afamados artistas
españoles, el cantaor Juan Fernández Flores, (El Moreno) y la
bailaora Rosario Montoya Manzano (La Farruca).
A las subsedes de la festividad, los teatros Mella, con las
agrupaciones extranjeras y el Nacional de Cuba, con Giselle, por
Hayna Gutiérrez y Javier Torres, se suma el Terry de Cienfuegos, con
la aparición en escena, entre otras, de la compañía brasileña Cisne
Negro, la cual se encuentra en la Isla por vez primera.
Hasta el seis de noviembre venidero, el baile en puntas acapara
la atención de los amantes de ese arte milenario y que en Cuba
alcanzó su máximo esplendor gracias al apoyo de la Revolución en
enero de 1959.