Un nuevo montaje expositivo prepara el Museo de la Lucha
Clandestina en la ciudad cubana de Santiago de Cuba con el
enriquecimiento de sus fondos por donativos de combatientes y
familiares de mártires de la Revolución.
Entre esos figuran armas utilizadas durante la acción que apoyaría
la llegada de los expedicionarios del Yate Granma, objetos personales,
documentos de participantes y fotos de diferentes momentos de la
lucha.
Esas instantáneas destacan la presencia estudiantil y femenina,
pues valerosas mujeres integraron el Estado Mayor de Frank País, quien
fuera Jefe de Acción del Movimiento 26 de Julio y alma y guía del
alzamiento del 30 de noviembre de 1956.
El Museo de la Lucha Clandestina tiene valores en exposición y
otros en fondos para las muestras del mes, y otras de carácter
transitorio.
Sus cuatro salas recogen pasajes de la historia de Cuba desde 1952,
con destaque del levantamiento armado, el desembarco del Yate Granma,
el pensamiento político de Frank y su asesinato cuando apenas tenía 22
años.
La institución se beneficia con acciones de restauración y
remozamiento, en particular en la carpintería de madera de puertas y
techos, por su deterioro por el paso del tiempo.
En ese inmueble ubicado en la Loma del Intendente, radicó la
Estación de la Policía Nacional de la dictadura de Fulgencio Batista y
fue uno de los sitios atacados hace casi 50 años.
Durante el asalto cayeron tres valerosos jóvenes santiagueros:
Pepito Tey, Tony Alomá y Otto Parellada