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Cuando funciona "la ceguera"
La rápida actuación de fuerzas combinadas del MININT frustró el
robo de 15,06 toneladas de soya, volumen con el que se podía fabricar
el pienso para alimentar un día completo a toda la masa de la Empresa
Porcina de Cienfuegos o a cerca de 450 000 aves por igual periodo
Armando Sáez Chávez
CIENFUEGOS.— Todo indicaba que allí, en la Zona No. 2 del puerto de
esta ciudad, la madrugada del 2 de agosto del 2005 sería otra más. Sin
embargo, la tensión demostrada por cuatro individuos que laboraban en
el área de pesaje era indicio claro de que algo especial ocurriría. Y
en ese "algo" ellos estarían involucrados.
Vista
de la báscula donde se llevaron a cabo los hechos delictivos.
Sobre la una de la mañana un camión Kamaz con arrastre se acerca a
la plataforma de pesaje. La operación, de "rutina", se produce después
que el transporte ha cargado soya procedente de las bodegas de un
buque surto en el muelle. Al timón un chofer de la Base de Transporte
Agropecuario de Villa Clara, que habituado a estos menesteres pone
cuidado extremo en ubicar el vehículo sobre la báscula.
En la línea paralela a la tarima, dentro de la cabina donde se
comprueba el peso de la mercancía a granel, un obrero del Servicio de
Certificación y Pesaje comprueba en la pantalla digital de la
computadora el resultado. Sin embargo, la medición debe ser
fiscalizada todavía por otro eslabón de la cadena de vigilancia. Como
es habitual, un agente del Cuerpo de Supervisión y Control (Cuba
Control) se encarga de dar el "visto bueno" a la operación.
A primera vista parece un bien engrasado mecanismo de inspección y
registro de cada recurso que entra y sale del Puerto. Pero quienes
debían intervenir para proteger los bienes del pueblo estaban en
contubernio con los dos choferes que transportaban la soya, y hasta
habían ideado un método para falsear las lecturas de la carga real que
sale del puerto.
Por
razones de seguridad hubo que cambiar el programa computarizado que
supuestamente había sido falseado para alterar el resultado del pesaje
Poco después, uno de los choferes aguarda en la plazoleta exterior
para no hacer solo el viaje de regreso; su compinche, al timón de un
vehículo idéntico al anterior, repite las mismas evoluciones. Lo
realiza con la pericia de quien lo ha ensayado mil veces porque, para
consumar el hecho delictivo, debe ponerse cuidado en que el último par
de neumáticos "muerda" sobre el asfalto, fuera de la plancha de
pesaje... Ese aparente y sencillo método sobre el que los supervisores
"se harán los de la vista gorda", les permitirá apropiarse de una
buena cantidad de soya, que nunca llegará al destino señalado en los
conduce y hojas de ruta de ambos camiones: la fábrica de Pienso de
Villa Clara.
EUREKA
Al parecer todo había salido a la perfección. Celebran los
conductores el "palo" con los equipos de música a todo volumen, cuando
aparecen en el lugar fuerzas combinadas del Ministerio del Interior y
con una orden tajante: volver a pesar la carga.
Los autores quedan mudos, pero no les queda otra alternativa que
cumplir la orden. Ejecutado el repesaje de la soya, se pudo comprobar
que entre el dato final y el que consta en los conduce de los
camioneros hubo una notable diferencia: 15 060 kilogramos de más
(15,06 toneladas).
Tras las investigaciones de rigor se comprobó que por cada tonelada
sin cuantificar en factura, los choferes pagaban 1 000 pesos,
información que se corrobora poco después cuando en los registros
personales y a domicilio efectuados al que certificó el pesaje y al
agente de Cuba Control se le ocuparon varios fajos de 1 000 pesos.
MODUS OPERANDI
Durante la vista del juicio ejemplarizante efectuado en la propia
área donde ocurrieron los hechos, el Ministerio Fiscal demostró con
pruebas documentales y testificales el modus operandi de los acusados,
conocidos en el argot de los delincuentes como "pellizco de gomas".
La Fiscalía dejó claro que, dentro de las funciones del pesador y
del funcionario de Cuba Control, está cerciorarse de que los equipos
de transporte se ubiquen correctamente dentro del espacio de la
báscula, y que incluso, en caso de duda, antes de tasar hay que
realizar una comprobación personal, cuando por razones de visibilidad
dicha verificación no pueda hacerse desde la propia ventanilla de la
cabina donde se registra el peso.
Otras pruebas del peritaje realizado a los equipos digitales
demostraron alteraciones realizadas ex profeso al programa
computarizado, por lo que a partir del suceso fue necesario reinstalar
uno nuevo en el banco de datos.
¿CUÁL SERÍA EL COSTO?
La soya es un producto importado, de grandes valores proteicos. Su
cotización en el mercado mundial alcanza en la actualidad cerca de 210
dólares la tonelada, de ahí que resulte fácil sacar cálculos de cuál
hubiese sido el monto de la "sangría" practicada al erario público por
estos cuatro individuos: más de 3 160 dólares.
Con la pretendida carga se podían elaborar algo más de 50 toneladas
de pienso animal, cifra que hubiese facilitado la alimentación de un
día completo de toda la masa de la Empresa Porcina en el territorio
sureño.
A MANERA DE EPÍLOGO
Estos hechos delictivos aparecen tipificados en el Código Penal
como falsificación de documentos, cohecho y apropiación indebida.
Durante la celebración del juicio, cada uno de los encartados
estuvo representado por letrados de la Defensa, quienes con total
apego a las líneas del Derecho contaron con las mismas facilidades y
prerrogativas que el Ministerio Fiscal. Para su labor, acudieron al
testimonio de testigos y documentos de la Defensa elementos que el
Tribunal tuvo en cuenta a la hora de dictar sentencia.
Finalmente, la Sala de Justicia declaró culpables a los acusados
por los delitos imputados, y estableció sanciones de seis años de
privación de libertad para el encargado de la certificación y el
pesaje y el agente de Supervisión y Control, y cinco años para cada
uno de los dos choferes. A todos ellos la Ley les concedió el derecho
de establecer recurso de casación.
Para que tales situaciones no se repitan, vale la pena meditar
sobre las causas y condiciones que permitieron planificar y ejecutar
este robo, demostrativo una vez más de que todas las medidas de
control serán siempre pocas. |