BAGDAD, 27 de octubre (PL). — El Ministerio de Defensa Británico
comunicó hoy la muerte de uno de sus soldados y de otros tres heridos
en un accidente automovilístico fuera de la base logística de Shaibah,
cercana a Basra, Iraq.
Con este deceso ascienden a 120 los militares del Reino Unido
caídos, 89 de los cuales perecieron en acciones armadas frente la
resistencia y el resto por enfermedades o accidentes, desde el inicio
de la invasión y ocupación, en marzo de 2003.
La muerte del militar elevó a 100 las víctimas letales de las
fuerzas de la coalición en octubre, de ellas: 96 de Estados Unidos,
dos de Gran Bretaña, uno de Dinamarca y otro de El Salvador.
Tal cifra convierte al décimo mes en el más mortífero del actual
año y en uno de los más sangrientos para los ocupantes desde enero del
2005 cuando 127 perecieron: 107 estadounidenses, diez británicos e
igual cifra de otras nacionalidades.
En tres años y siete meses de contienda bélica resultaron abatidos
tres mil 48 efectivos de la coalición, de ellos dos mil 809 soldados
norteamericanos.
De otro lado, por segunda vez en apenas una semana fuerzas
especiales norteamericanas atacaron el populoso barrio bagdadí de Sadr
City, donde se reportaron choques armados con las milicias chiítas del
Mahdi, informaron medios locales.
Los marines acordonaron la zona antes de penetrar en el suburbio,
en el noreste de esta capital, para luego penetrar por varios lugares
con el apoyo de la aviación, reportó la agencia NINA.
Las tropas estadounidenses esperaron que concluyeran las plegarias
de los viernes para lanzar la ofensiva, según el periódico Al Iraqiya.
Testigos comentaron que miembros del Ejército del Mahdi salieron
armados a las calles y dieron frente a los ocupantes, sin que se
conozca el desenlace y si hubo víctimas de ambos lados, aunque algunas
fuentes aseguran que sí.
El pasado miércoles soldados norteamericanos realizaron una
operación en Sadr City bajo el supuesto de atrapar a integrantes de la
red Al Qaeda en Iraq, de los cuales, según dijeron, perecieron 10.
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, mostró disconformidad
con esa acción al subrayar que durante el asalto resultaron heridos
varios civiles y se realizó sin el consentimiento de las autoridades.
A propósito de la jornada religiosa de cada viernes, el gobierno
iraquí reforzó los planes de seguridad en Bagdad y en la norteña
Mosul, a fin de evitar ataques de la insurgencia.
Como ya es habitual en esta capital, la policía y el ejército
nacional extremaron las medidas con una mayor presencia en las calles
y avenidas capitalinas, mientras se prohibía la circulación vehicular.
En esta urbe decenas de miles de efectivos estadounidenses e
iraquíes efectúan la operación Adelante Juntos desde junio pasado en
un intento por frenar a los insurgentes, pero hasta el momento sus
resultados son infructuosos.
De los 96 efectivos muertos reportados en octubre por fuentes
oficiales de Washington, 31 perecieron en la capital.
Las fuerzas de seguridad en Mosul extendieron hasta horas de la
tarde de este viernes el toque de queda impuesto el miércoles como
"medida de precaución", indicó un alto oficial de la policía.
Además de esa medida de excepción a simple vista se nota un
incremento de fuerzas uniformadas que patrullan las vías de mayores
accesos.
Asimismo, un fuerte enfrentamiento armado en el pequeño poblado de
iraquí de Jan Bani Saad dejó al menos más de 40 muertos entre rebeldes
y miembros de las fuerzas locales, señaló un portavoz del Ministerio
del Interior iraquí.
El general Abdel Karim Jalaf explicó que en el combate murieron 12
agentes, entre ellos el jefe de la policía de esa localidad, al sur de
Baquba, y otros 18 sufrieron heridas.