WASHINGTON, 26 de noviembre.— El muro de 1 226 kilómetros que el
Gobierno republicano de Estados Unidos ha autorizado hoy a levantar en
la frontera con México, ha generado una oleada de indignación y
críticas internas, así como en Latinoamérica, informó la agencia EFE.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, firmó hoy en la Casa
Blanca la llamada ley del muro, que autoriza la construcción de una
doble valla en la frontera con México, como parte de un plan para
impedir el paso de indocumentados hambrientos.
El líder demócrata en el Senado, Harry Reid, consideró que
"nosotros podemos construir el muro más alto del mundo y no podrá
arreglar nuestro sistema roto de inmigración", y agregó que "tampoco
reforzará la seguridad en nuestras fronteras".
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó que "en Europa hay
libre tránsito de mercancías y también de personas y eso debería
hacerse en América. Pero eso no le interesa a EE.UU. y por eso ponen
muros".
En Bolivia, el diputado Iván Canelas, uno de los principales
líderes del Movimiento Al Socialismo (MAS), del Presidente Evo
Morales, tachó de "racista y discriminatoria" la postura de EE.UU.
El presidente de Guatemala, Oscar Berger, envió una nota a Bush
para mostrar su preocupación por la construcción del muro.
Asimismo, el Gobierno de Ecuador expresó en un comunicado que el
problema de la emigración se resuelve con la aplicación de políticas
económicas y sociales que generen empleo y bienestar social.