Como el pan en la plancha

Rafael Pérez Valdés
rafael.p@granma.cip.cu

La noticia más fresca llegada a la redacción, del Panamericano de Esgrima, en Valencia (Venezuela), es que dos sablistas cubanos subieron al podio: Yunior Naranjo (oro) y Daylon Díaz (bronce). Ello, claro está, los clasificó, para los juegos continentales de Río de Janeiro’07.

Otra es que en el florete femenino no hubo medallas para las nuestras, pues Yasnay Vagas Sánchez concluyó quinta, y Ariagne Ribot decimoquinta. Y con ello lograron también las calificaciones, al igual que el resto de los cubanos mencionados en esta nota, basada en un correo electrónico enviado por el metodólogo Rigoberto Morejón y una especie de naufragio a la hora de navegar por Internet.

En el florete masculino, David Castillo embolsó la de bronce y Yosniel Álvarez Lazo quedó en el 14.

No se menciona la suerte corrida por los muchachos de la espada, pero se supo que en la final el venezolano Rubén Limardo, conocido de nuestra afición, dominó al boricua Víctor Bernier (15 a 4), tras comenzar abajo 0-3.

Más vieja era la noticia en otras armas (este Panamericano obliga a hacer como con el pan viejo: ponerlo en la plancha o en el aparatico de hacer discos): en la espada Eimey Gómez se adueñó de la corona y Zuleydis Ortiz ancló décima; en el sable: Ana Fáez ensartó un bronce y Maylín González terminó quinta.

Hoy comienza una competencia con categoría de Gran Premio.

 

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