Mundial (f) en Japón

Añoranza por un mágico septiembre

ALFONSO NACIANCENO
alfonso.gng@granma.cip.cu

La fuerte rivalidad existente hoy entre los equipos femeninos de voli más destacados del planeta oficia como la principal razón en contra para que en el próximo Campeonato Mundial, a partir del 31 de este mes en Japón, alguna de esas selecciones elite iguale lo hecho por Cuba en la edición de 1978.

En la foto del desaparecido Pepe Agraz, la capitana Mercedes Pomares muestra el trofeo de Campeonas Mundiales.

Hasta el Brasil de Roberto Guimaraes, invicto en el Grand Prix '06 con la nómina más completa del momento, sentirá el zapato apretado en tierra nipona para tejer 9 triunfos a hilo, con solo dos sets perdidos (récord) como lo consiguió aquella escuadra guiada por el llamado Trío del Terror: la zurda capitana Mercedes Pomares, Mercedes "Mamita" Pérez y Nelly Barnet.

Lo interesante de esa historia no radica en haber ganado siete partidos con pizarra de 3-0 y los otros dos, 3-1, sino el sorprendente salto cualitativo experimentado por un elenco que inició la década del setenta en el octavo lugar del Mundial de Bulgaria.

Esa hornada de voleibolistas caribeñas maduró y, dos cuatrienios después, en Leningrado '78 venció 15-6, 15-9, 15-10 a las japonesas por la medalla de oro, entonces conocidas como "Niñas Magas del Oriente". El director técnico de las asiáticas, Shigeo Yamada, al concluir el desafío, afirmó: "Las cubanas parecían estar rematando desde la altura de un segundo piso. Tienen un equipo moderno, que domina todos los secretos del voleibol."

UNA INIMAGINABLE PROGRESIÓN

En este deporte, el ombligo del mundo se hallaba en Asia durante los años setenta. Japón, oro en los Mundiales de 1962, 1967, 1974 y plata en 1970, con la URSS y Sudcorea (bronce en 1967, 1970, 1974) comandaban un campo de acción al que se sumarían Cuba, China y Perú. La historia triunfadora de Brasil, Italia y EE.UU. nace más tarde.

En una comparación frente a Japón —punto de obligada referencia de la época— vean la progresión cubana:

-Mundial 1970, Bulgaria: octavas, derrotadas 15-2, 15-1, 15-3.

-Olímpicos de Munich '72: sextas, superadas 3-0 por las medallistas doradas.

-Mundial de Monterrey '74: séptimas, único sexteto que les ganó un set a las "Niñas Magas", 1-3 (11-15, 15-12, 13-15, 14-16).

-Olímpicos de Montreal '76: quintas, precedidas de Japón, URSS, Hungría y Sudcorea.

-Copa Mundial '77 en Tokio: segundas, detrás de las anfitrionas.

El Mundial de Leningrado '78 consolidó un trabajo de más de una década dirigido por los entrenadores Eugenio George (seleccionado por la Federación Internacional el Mejor del Siglo XX) y Antonio Perdomo. Para Mercedes Pérez, "era el oro muy esperado después de 13 años en la selección nacional".

Con seis lustros de labor en el voli, este redactor no ha visto nunca más en el cuadro local a una pareja de pasadoras tan sobresalientes como Imilsis Téllez y Ana María García, sobre todo la primera por sus dedos prodigiosos y versatilidad.

Junto al Trío del Terror y las levantadoras mencionadas, integraron la formación regular Lucila Urgellés, y Erenia Díaz, quien sustituyó con éxito a la lesionada Nelly Barnet, excepto en los dos choques decisivos contra la URSS y Japón. La nómina de las Campeonas Mundiales la completaban Mavis Guilarte, Ana Ibis Díaz, Sirenia Martínez, Libertad González y Maura Alfonso.

Un último detalle: el miércoles 6 de septiembre de 1978, el equipo Cuba de béisbol ganó el oro invicto (11-0) en el Mundial de Rimini, Italia, en feliz coincidencia con la victoria de Leningrado.

 

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