Los titulares de la Secretaría de
Gobernación y del Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional,
Carlos Abascal y Jaime López, respectivamente, detallaron hoy el
operativo policiaco para el estado mexicano de Oaxaca.
El objetivo del plan es solucionar el conflicto social, que cumple
hoy 158 días, a la mayor brevedad con un plazo máximo anterior al 20
de noviembre, informaron fuentes de esa entidad federal.
Oaxaca ocupa otra vez toda la agenda del secretario de gobernación,
máxime cuando no está a la vista una decisión definitiva sobre el
reinicio del curso escolar y vuelven las acciones de violencia contra
los maestros y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
En tal sentido Abascal se reunió con los integrantes del gabinete
de seguridad pública, el presidente electo Felipe Calderón y su equipo
de transición, el cual evitó fijar una postura sobre la pertinencia de
solicitarle la renuncia al gobernador local, Ulises Ruíz.
Abascal y López presentaron a Calderón detalles del plan para
solucionar una situación que cada vez se complica más y cuya
aplicación dependerá de la respuesta de los docentes, reunidos en una
segunda asamblea consultiva para decidir la reapertura de las aulas.
Autoridades federales explicaron que en caso de que los profesores
regresen a clases el próximo lunes, llamarán de inmediato a los
dirigentes de la APPO para negociar y paralelamente se acelerará la
firma del Pacto para la Gobernabilidad de Oaxaca.
El convenio se sustenta en una reforma del Estado que incluye
cambios a la Constitución local para incluir figuras de participación
ciudadana como el plebiscito, referéndum y revocación de mandato.
Con las organizaciones sociales que integran la APPO, excepto los
maestros, ultimarían los detalles del operativo para restablecer el
orden y la paz con un subsecretario federal al frente de las policías
estatal y municipal.
La Secretaría de Gobernación confía en el retorno a clases y con
ello la apertura de más de 13 mil planteles, donde estudian 1,3
millones de niños, lo cual disminuirá la tensión es ese estado y se
propiciaría un clima negociador