El Consejo de Seguridad celebró hoy
un debate abierto sobre el papel que desempeñan las mujeres en los
procesos de paz y seguridad, y los obstáculos para su total
participación.
Rachel Mayanja, asesora para Asuntos de Género y Avance de la
Mujer, tuvo a su cargo la presentación del informe sobre el tema
preparado por el Secretario General, Kofi Annan.
La funcionaria dijo que el reporte de Annan contiene una valoración
integral y sincera del comportamiento en los primeros ocho meses del
sistema para dar seguimiento a la resolución 1325 (R1325) del Consejo
de Seguridad, adoptada hace seis años.
Esa resolución apoya las actividades y compromisos de los gobiernos
y la sociedad civil a favor de la participación de las mujeres en los
procesos de paz y seguridad.
Mayanja dijo que es vital que las mujeres sean parte de todas las
fases del proceso de paz, así como de los planes para el futuro, la
reconstrucción de las sociedades y el establecimiento de estrategias
para evitar conflictos futuros.
Sin embargo, señaló que muchos gobiernos generalmente dudan antes
de abordar normas y valores sociales que estaban vigentes antes de los
conflictos, casi siempre con fuertes raíces patriarcales.
Para vencer esos obstáculos, recomendó, entre otras medidas, que la
comunidad internacional convoque toda la voluntad política posible
para cumplir sus compromisos sobre este tema y crear sistemas claros
en los países para comprobar la implementación de la R1325.
Por su parte Noleen Heyzer, directora ejecutiva del Fondo de
Desarrollo de Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), sugirió tres
medidas, teniendo como referencia el trabajo de esa organización en 20
Estados afectados por conflictos armados.
En primer lugar apuntó la importancia de que los esfuerzos en la
edificación de la paz aseguren la seguridad física y económica de las
mujeres, y en segundo, que la paz sostenible necesita de una real
justicia para el sector femenino de la población.
Por último, la directora de UNIFEM afirmó que los procesos de paz
demandan cambios institucionales y sistemas responsables más fuertes,
así como estrategias que aseguren la reconstrucción del gobierno, la
seguridad, la justicia, la economía y los sistemas sociales.
Jean-Marie Guéhenno, subsecretario para las Operaciones de
Mantenimiento de la Paz, señaló que pese a los esfuerzos para
trasladar a la práctica la R1325, los retos a los derechos de las
mujeres y la igualdad de género abundan en las sociedades
post-conflictos.
El primer problema para muchas mujeres incluso después que las
armas han sido silenciadas, es el de la inseguridad porque "en muchas
sociedades la violencia es empleada como herramienta de control y para
regular el movimiento y acciones de mujeres y niñas", subrayó.
Dijo que mujeres y niñas son violadas cuando van en busca de leña
en la región sudanesa de Darfur, en Afganistán peligran las vidas de
las niñas por ataques contra escuelas y en Liberia el 40 por ciento de
las encuestadas admitió haber sido violentada sexualmente.
Otra oradora de la jornada fue Carolyn McAskie, asistenta del
Secretario General para el Apoyo a la Consolidación de la Paz.
La funcionaria señaló que la protección y el otorgamiento de
poderes a las mujeres en países en tránsito de conflictos violentos a
una paz duradera requerirá de un entendimiento más profundo de la
discriminación de género.
Cuando hablamos de fundar una paz sostenible y el desarrollo, las
mujeres como promotoras de decisiones, miembros productivos de la
sociedad y jefas de familias deben ser reconocidas como uno de los
pilares de la sociedad