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En víspera del primer aniversario de una oleada de violencia juvenil
en los barrios periféricos parisienses, las tensiones aumentan en los
suburbios con el incendio de dos vehículos, informaron hoy fuentes
policiales.
El último de los incidentes se registró esta madrugada, cuando en
Bagnolet, Seine-Saint-Denis, unos 12 encapuchados asaltaron un ómnibus
y luego de obligar a los pasajeros a abandonarlo le prendieron fuego.
Con anterioridad, un grupo similar abordó otro autobús y lo quemó
en la zona periférica, pero en ese caso en Nanterre.
Desde hace varios días la tensión aumenta según se acerca el
viernes, cuando se cumplirá el primer aniversario de la explosión
juvenil y social registrada en suelo francés.
El año pasado la mecha comenzó a arder en Clichy sous Bois, donde
dos jóvenes murieron electrocutados al esconderse en una caseta de
transformadores mientras huían de unos agentes.
El hecho hizo detonar una ola de protestas contra la pobreza y la
discriminación de que son víctimas los jóvenes en esos barrios
periféricos, donde los índices de desempleo alcanzan el 40 por ciento
en ese sector de la sociedad.
En un alarde para resolver esa situación, el gobierno aumentó un 25
por ciento el presupuesto municipal, promovió una ley de igualdad de
oportunidades y dio más recursos a organizaciones que luchan contra la
discriminación.
Eso sólo fue un paliativo al dejar latentes los mismos problemas,
acrecentados con el incremento de la represión al considerar
imprescindible aumentar la presencia policial en esos territorios.
Pero también anunció el endurecimiento de las condenas contra los
jóvenes entre 16 y 18 que atenten contra la policía, quienes serán
juzgados como mayores de 18.
El tema esta de nuevo en el candelero y sólo es la punta del
iceberg a seis meses de las elecciones presidenciales, en las cuales
sin dudas será usado en la campaña proselitista.
Para la derecha se debe apretar la mano, mientras para la izquierda
hay que ir al origen del mal.
El dedo en la llaga quizás lo puso el alcalde socialista de Clichy
sous Bois, cuando se refirió a la desilusión de los jóvenes, quienes
siguen sintiendo la discriminación hacia ellos, los inmigrantes y sus
descendientes.